La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

“La paz es la más alta de todas nuestras aspiraciones” , dice los jóvenes bosnios al Papa

REUTERS839856_ArticoloLa última intervención pública del Papa Francisco en Sarajevo estuvo dedicada a los jóvenes de Bosnia y Herzegovina, así como de los países vecinos, que tuvo lugar en el Centro juvenil “Juan Pablo II”, a quienes el Pontífice les dejó como don una pequeña estatua moderna de bronce, sobre una base de manera, que representa al Papa Wojtyla con la mitra y el pastoral que utilizaba en los últimos años de su pontificado, obra del escultor Gaspare de Brescia y que Monseñor Alberto Tanasini, Obispo de Chiavari, en Italia, donó a la Santa Sede en el 10° aniversario de la visita que este Papa había realizado a su diócesis en septiembre de 1998.

Este encuentro comenzó con el testimonio de dos jóvenes: Darko Majstorovic y Nadežda Mojsilović a quienes  el Santo Padre escuchó con atención.

El primero fue un joven profesor de educación  física, de 24 años, quien compartió en pocos minutos su historia personal y el papel de la fe en la vida de un muchacho católico en Bosnia y Herzegovina. Tras diversas vicisitudes, no exentas de temor e incertidumbre, creció en la fe hasta convertirse en el presidente de la Asociación de estudiantes católicos “Emaús”. Y manifestó al Papa su deseo de que esta visita, con sus palabras, anime todos los jóvenes a no tener más miedo de afrontar los desafíos y las adversidades, a fin de que la tolerancia y la conciliación lleguen a ser la carta vencedora para un mañana mejor.

El otro testimonio lo ofreció la joven Nadežda Mojsilović, miembro de la Iglesia ortodoxa serbia, coordinadora del trabajo con los jóvenes a través del programa “Caminamos juntos” de un templo de Sarajevo oriental y de este mismo Centro para la pastoral juvenil. “Viviendo en Bosnia y Herzegovina – le dijo al Papa –  en este Estado multicultural y multiconfesional, soy consciente de mis altas responsabilidades frente a mis raíces cristianas, a mis coetáneos y a las futuras generaciones. Por esto acepto con corazón puro mis deberes, a fin de contribuir al acuerdo común y a la paz recíproca entre las personas”. “El trabajo y el logro de estos objetivos – añadió – representan para mí un paso importantísimo en mi vida y le dan sentido pleno”.

“Mientras tanto – concluyó – espero sinceramente que, después de este encuentro nuestro, de los jóvenes con Usted, Cabeza de la Iglesia católica, podremos difundir la fuerte convicción de que y que preservar nuestras almas es algo imperativo a fin de que el amor y la confianza reinen entre nosotros. Y que permanezcan por los siglos de los siglos.

El Papa prefirió dejar de lado el discurso que había preparado, pidiendo a Monseñor Marko Semren, Obispo Auxiliar de Banja Luka, encargado de la pastoral juvenil que se los entregara después y se entretuvo gratamente con estos chicos y chicas que le hicieron algunas preguntas, relacionadas con la utilidad de los programas televisivos, en el mundo de la imagen, y de las redes sociales.

Francisco, que había comenzado este viaje a Sarajevo con la juventud, con los niños que lo recibieron en el aeropuerto, lo concluyó, de la misma manera, con los jóvenes y niños presentes, a muchos de los cuales besó al despedirse.