La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El Reino Unido y su engarce en la Unión

La continuidad del Reino Unido en las instituciones de la Unión es una de las próximas cuestiones de la agenda europea. David Cameron, elegido Primer Ministro por una mayoría arrolladora, se ha puesto a trabajar ya en ello. Con este motivo se ha reunido con Jean Claude Juncker y lo hará con otros mandatarios europeos, entre los que destacan Ángela Merkel y François Hollande.

Cameron quiere que su país siga la Unión, pero con determinadas condiciones que subrayen la soberanía británica respecto de Bruselas. Para lograrlo, superando las reticencias del ala euroescépticas de los torys, pretende convocar  un referéndum y pedir el “sí” para que el Reino Unido  permanezca en la Unión.

Lo que no está claro es lo que Cameron pedirá a los europeos a cambio de su permanencia. La cuestión migratoria o el libre acceso de ciudadanos comunitarios al mercado laboral británico, el poder de veto de los parlamentos nacionales a algunos proyectos de la Comisión Europea o una fiscalidad europea común, son algunas de las importantes cuestiones  que pueden quedar en entredicho. Está claro que Europa quiere al Reino Unido en casa. El problema, como siempre, es encontrar un encaje definitivo que no cuestione los pilares esenciales de la Unión, y no sea el resultado de una caprichosa imposición.