La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

La hora de la autocrítica

Ayer,  después del Comité Ejecutivo nacional del PP en el que se analizaron los resultados electorales,  Mariano Rajoy ofreció una rueda de prensa. Era la primera  después de tres años. El máximo líder del partido achacó la pérdida de poder local y regional a errores de comunicación y aseguró que no tenía previsto hacer ningún cambio en el Gobierno y en la formación que dirige.

Para encontrar el siempre recomendable camino de la autocrítica quizás haya que recoger lo que dijeron algunos barones regionales, sobre todo aquellos que no van a gobernar. Algunos líderes apuntaron que la marca del PP suscita rechazo porque se han hecho las cosas mal. El partido se asocia a la corrupción y a la escasez de recursos. Se apuntó que no se ha hecho suficiente política y que no conviene refugiarse en una victoria numérica. Los avisos ya fueron claros en las europeas. La sinceridad en reconocer el rechazo de unas siglas que en otro tiempo se asociaron a la idea de cambio, puede ser un buen arranque para otra forma de hacer política. Eso es sin duda lo que piden los ciudadanos.

Jesús Posada, fue muy claro: “Entramos en una nueva etapa que no tiene por qué ser peor”. Los elementos de juicio están sobre la mesa. La situación del PP depende de que sepa usarlos y de que reconozca lo que el presidente del Congreso apunta. Una actitud defensiva o inmovilista no le conviene ni al partido ni a España.