La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

¿Todos contra el PP?

En esta dura campaña electoral, el presidente Rajoy ha repetido que las coaliciones concebidas para desbancar al Partido Popular serían “letales” para la recuperación económica. Por su parte, Pedro Sánchez tampoco se ha cansado de reiterar su animadversión hacia el PP, anunciando pactos al estilo del que ya parecía olvidado del “Tinell”. Esta obsesión del PSOE por excluir de la gobernación a toda costa, a un  partido democrático que representa a millones de españoles, es una anomalía de nuestra convivencia nacional. Lo cierto es que el frente de izquierdas que parece configurarse no ofrece una alternativa solvente, y la famosa herencia de Zapatero unida a la de algunos gobiernos de arco iris en autonomías y municipios pesa todavía en la memoria colectiva.

Lo cierto es que la estabilidad económica y política de España depende, en buena parte, de la estabilidad de las autonomías y municipios. Resulta lamentable que no se haya alcanzado el deseable acuerdo para respaldar las listas más votadas y dejar la puerta abierta a pactos posteriores que garanticen  esa estabilidad. La parálisis que sufre Andalucía, por ejemplo, se hubiera evitado si el PSOE hubiese dado luz verde a esa posibilidad en toda España, lo que hubiera evitado la tentación antidemocrática del “todos contra el PP”, que tanto desacredita a sus rivales.