La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Resistencia a la ley

El consejero de Interior de la Generalitat de Cataluña, Ramón Espadaler, ha asegurado en las últimas horas que los mossos de Esquadra no van a retirar las esteladas, las banderas independentistas, que cuelgan de 323 municipios. Gracias a una iniciativa de Sociedad Civil Catalana, la Junta Electoral Central ha ordenado la retirada de esas banderas porque vulneran la neutralidad que se requiere en un período de elecciones. La estelada se ha convertido en un elemento habitual del paisaje urbano en Cataluña. Son un símbolo, una declaración de intenciones a favor de una Cataluña no española. Y por mucho que se empeñen algunos, ese es un mensaje partidista, contrario a la Constitución e incompatible con las instituciones del Estado.

Lo llamativo es que Espadaler no haga cumplir la resolución de la Junta Electoral Central y confíe en que la retirada de las banderas independentistas se produzca gracias a la buena voluntad de los ayuntamientos. El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, ya ha dicho que es contraproducente retirarlas. Desde hace un tiempo se ha hecho habitual en Cataluña que no se cumplan ni la ley ni las resoluciones judiciales. El ejemplo de la enseñanza en castellano es quizás el más rotundo. Solo gracias al trabajo de la sociedad civil ese incumplimiento empieza a no ser gratuito. El independentismo debería tomar nota de cómo ha disminuido el apoyo a sus postulados en los últimos meses. La falta de respeto al Estado de Derecho genera inquietud.