La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Sin prisas para la investidura andaluza

Se inicia la X legislatura en el Parlamento de Andalucía con el discurso de investidura de Susana Díaz. La líder del PSOE propone medidas que son razonables para regenerar la vida democrática: listas abiertas, segunda vuelta para la elección de alcaldes o presidentes y fórmulas para combatir la corrupción. El problema es que ese programa se formula con un importante pasado a sus espaldas. La Junta de Andalucía, que ha estado en manos de los socialistas durante más de 30 años, se ha distinguido por hacer un uso del poder muy poco honesto. La propia Susana Díaz que ha estado durante más de un año al frente del  Gobierno ni ha luchado contra la corrupción ni ha facilitado la investigación de los casos de los ERES y de los cursos de formación. Solo en las últimas semanas, empujada por la necesidad de conseguir apoyos para la investidura, ha forzado que Griñán y Chaves no continúen.

Por eso muchos no entenderían que los nuevos partidos que han conseguido representación parlamentaria defendiendo la regeneración democrática facilitaran de un modo demasiado rápido la investidura con su abstención. No deberían tener prisa. Ante sus electores y ante todo el mundo pueden justificar su apoyo pasivo si después de un largo proceso consiguen acuerdos suficientemente seguros para que la Junta de Andalucía corrija su inercia. Y eso no es nada fácil. Requiere tiempo.