La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

La necesaria protección de los niños

Coincidiendo con la celebración anual de la “Jornada de los niños víctimas de la violencia”, el Papa Francisco ha hecho este domingo un llamamiento contundente para que todos nos comprometamos en la defensa de cualquier vida humana, especialmente la de los niños.

Aunque en muchas ocasiones las denuncias sobre los atropellos a la vida humana son silenciadas por los medios de comunicación, lo cierto es que el Papa alza la voz de manera clara y constante sobre este drama. No se puede defender la vida solo un poco. O se defiende en su totalidad, toda la vida y la vida de todos, desde la concepción hasta la muerte natural, o esa defensa se volverá débil e incoherente.

El Papa habla muy a menudo sobre los extremos de la vida, los niños y los ancianos, que se tocan en su fragilidad y por lo tanto también en la necesidad de ser protegidos sin fisuras. Las formas de violencia que muchos niños sufren en el mundo son hoy muy variadas. Niños de la guerra, niños esclavos del trabajo, niños víctimas de abusos, o niños víctimas del aborto, a los que no se les permite siquiera nacer. La voz del Papa sigue siendo un aldabonazo en muchas conciencias, de manera especial para los cristianos que tenemos el deber particular de ser coherentes entre lo que decimos y lo que hacemos, para así poder dar verdaderos frutos en una sociedad que no puede permanecer indiferente, especialmente cuando son los más débiles los que sufren la violencia.