La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

(II) Más sobre ideología de género: ¿qué solución?

 

¿Tiene solución la Ideología de Género?

a) Cuando los grandes filósofos son impotentes o están manejados por el poder hemos de recurrir, como decía Chesterton,  a   esa docena de personas de pueblo: pastores, agricultores llenos de sentido común que tienen  la particularidad de ver lo que tienen delante de los ojos. Pregúntenle su opinión sobre los abortos, la eutanasia, la adopción de menores por homosexuales o lesbianas, por el ridículo concepto de igualdad elevado la categoría de ministerio; por la  moral sin ley, por el botellón, por la enseñanza, por el divorcio libre, por destruir a su Virgen,…y tendrán las respuestas que buscan las personas honradas, las que se rigen por el honor, el trabajo bien hecho, la gente decente, buena, sincera, …Desgraciadamente estas palabras están desaparecido del diccionario.

b) Otra solución, y esta organizada  a nivel mundial,  reside en la Iglesia de Cristo, en la Católica. Apostólica y Romana, la más odiada de todas las religiones porque saben que esta no transigirá, ni se doblegará . Y también saben que vencerá. Como venció con doce pescadores analfabetos a los gobernantes judíos, al imperio romano y a las tribus bárbaras. La que arrojó de España a los musulmanes; la  se recuperó de la destrozos causados por la revolución Francesa, la que venció al marxismo en España y la que vencerá a esta generación adúltera y engañada, a los fariseos e hipócritas de siempre. El mismo Hitler que invadió a Europa no se atrevió a poner los pies en el Vaticano, sin soldados. Son los mismos fariseos por los que suplicó Cristo: “Señor, perdónalos porque no saben lo que hacen”  Solo un Dios y por Dios puede rogar por quienes les están crucificando

c) El Señor gana las guerras de quienes le aman. Son Guerras de Dios. Vemos en 2 Crónicas 20, 1-2. 14-16    “Después de un tiempo, los moabitas y los amonitas, junto con algunos amonitas, fueron a combatir contra Josafat.
 Entonces informaron a Josafat, diciéndole: “Una gran multitud, procedente de Edóm, avanza contra ti desde el otro lado del mar, y ya están en Jasasón Tamar, es decir, en Engadí”… Entonces el espíritu del Señor descendió sobre Iajaziel, hijo de Zacarías, …Y él dijo: “¡Presten atención, todo Judá, todos ustedes, habitantes de Jerusalén, y tú, rey Josafat! Así les habla el Señor: No teman ni se acobarden ante esa gran muchedumbre, porque esta guerra no es vuestra sino de Dios.
 Bajen a atacarlos mañana: ellos suben por la cuesta de Sis y ustedes los encontrarán al extremo del valle, frente al desierto de Ieruel.” Y Dios hizo que los atacantes pelearon unos contra otros y murieran todos. Josafat no tuvo que pelear. Los judíos no presumían de héroes porque daban por supuesto que la victoria era de Dios

Una de las causas de la rápida extensión y gravedad de estas ideologías podría residir, por parte de los hombres,  en el alejamiento y olvido de su Dios. La elevada riqueza y prosperidad del mundo tiene algo que ver en esto.  Ya Cristo dijo (Mt 19, 24) : “Es más fácil que un camello entre en por el ojo de una aguja que un rico en el Reino de los cielos” Con razón los discípulos quedaron estupefactos. Pero Jesús sabía lo que decía, la riqueza trae consigo disfrutar más fácilmente del mundo y de la carne, y al demonio se le facilita el trabajo. Los hombres creen no necesitar del Señor. Así pasó repetidamente cada vez que el pueblo judío al disfrutar de paz y buenas cosechas engordaba, se divertía y se olvidaba de Dios con nuevos ídolos. El Señor ofendido los castigaba duramente. Los judíos arrepentidos se humillaban y pedían perdón. Al final el Señor como buen Padre les perdonaba y vuelta a empezar. Posiblemente la IDG podría ser el castigo que nos conduzca a retornar  a Cristo. El Señor exige amor y fidelidad.

 Por tanto, la raíz de la victoria sobre los enemigos del Señor reside en la fe y el amor a Dios “Las guerras de Dios son las guerras de quienes aman al Señor. Cosa sabida desde hace más de tres mil años. El Señor no precisa de armas ni soldados, le sobra su voluntad omnipotente y nuestras oraciones.  Es la hora de rezar con humildad y pedir ayuda al Señor. Sin Dios , el diablo nos convence fácilmente- como convenció a Adán y Eva- utilizando palabras bíblica o nobles: paz, democracia, igualdad, hermandad, justicia,…cebos excelentes para “pardillos” colocados  en cañas de pescar puestas en manos de cuatro endemoniados, iluminados, salvadores de la patria y protectores de los pobres,  como Gramsci, Chomsky, Münzenberg, Luckas, Voltaire, Stalin y pocos más, quienes tras sus pasos no han dejado más que muerte, miseria, dolor y un mundo animalizado. De Dios es la victoria, pero de nosotros dependerá el número de cadáveres que queden en el camino.

Alejo Fernández Pérez,  Alejo1926@gmail.com

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