La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
Manifiesto de las Hermandades del Trabajo con ocasión del 1º de Mayo

«Trabajador, tienes derecho a un futuro digno»

vector-conceptual-de-negocios_23-2147493416Ante la festividad del 1º de Mayo, las Hermandades del Trabajo han hecho público un Manifiesto cuyo texto es el siguiente:

«En los últimos años, con motivo del Primero de Mayo, fiesta del trabajo y de San José Obrero, las Hermandades del Trabajo hemos venido manifestando nuestra preocupación, denunciando la situación de paro y precariedad que viven los trabajadores y sus familias, exigiendo responsabilidad, solidaridad y justicia. Así lo declaran los títulos de los últimos manifiestos: CONTRA LA CRISIS ECÓNOMICA, SOLIDARIDAD SOCIAL (2009), LA SITUACION ES DRAMÁTICA (2010), A FAVOR DE UN PACTO COMÚN POR EL EMPLEO (2011), SITUACION GRAVE PERO NO DESESPERADA. HHT A FAVOR DEL BIEN COMÚN (2012), UNIDOS CONTRA LA CRISIS (2013) y ANTE LA PRECARIEDAD, SOLIDARIDAD Y JUSTICIA SOCIAL (2014).

Los siete últimos años de crisis económico-financiera, de aumento de deuda

pública y fuertes ajustes fiscales, han producido un descenso en la riqueza

nacional; causando el cierre de numerosas empresas y el aumento del paro

hasta unas cifras insoportables para una sociedad justa y que persiga una

armónica convivencia social. Adicionalmente, las fuertes subidas de impuestos

han castigado el poder adquisitivo de las clases medias, constatando que muy

pocas personas y familias han salido indemnes de esta crisis. Aunque, en el

último año, se ha producido un relativo crecimiento de la economía y una

reducción del número de desempleados, todavía permanece una gran bolsa de

trabajadores que no han alcanzado el ansiado contrato laboral.

LA REALIDAD SOCIAL ACTUAL

Desde una mirada cierta a la realidad social que nos interpela, es fácil

constatar que entre nosotros ha crecido la pobreza y la desigualdad. Cada vez

más, la sociedad española está formada por muchos trabajadores pobres y una

minoría privilegiada muy rica. Las cifras confirman nuestra preocupación y han

hecho saltar todas las alarmas. En efecto, si por un lado es inquietante el que

uno de cada cuatro que quieren trabajar esté en el paro; el que uno de cada

tres parados no cobre prestación alguna, el que uno de cada dos jóvenes no

tenga trabajo, y el que más de dos millones de niños viven por debajo del

umbral de la pobreza, trece millones de personas están en riesgo de pobreza o

exclusión social y cinco millones en situación de exclusión severa. Por otro es

escandaloso constatar que en este tiempo de crisis un pequeño grupo de_ __

personas han seguido acumulando la riqueza. Cómo justificar que el 1% de la

población española tenga el 27% de la riqueza y que el 10% acapare hasta

más del 55%. Realmente es escandaloso. El panorama dibujado en los últimos

años es de una clase media empobrecida, que ha convertido a España en uno

de los países más desiguales de la Unión Europea.

De nada vale seguir pregonando las grandes cifras macroeconómicas que

manifiestan una mejoría global de la economía española, si no se afrontan de

un modo decidido las causas que afectan directamente a los derechos del

ciudadano de a pie. Son de todos conocidas estas causas que amenazan de

un modo especial a los trabajadores y sus familias: el desempleo y la

precariedad laboral, las desigualdades laborales existentes entre hombres y

mujeres, el descenso de los sistemas de protección social y familiar, la crisis de

educación, las desigualdades territoriales, el problema recaudatorio en razón

de la economía sumergida, el fraude fiscal y la corrupción… La unión de todos

estos factores es lo que ha llevado a que la pobreza y la desigualdad sean más

extensas y más intensas, con el riesgo de volverse crónica.

CREACIÓN DE EMPLEO DECENTE: UNA PRIORIDAD POLÍTICA Y SOCIAL

El desafío decisivo que hoy tiene planteada la sociedad española es que todos

los que hoy carecen de empleo puedan, a medio plazo, lograr un trabajo

decente, cuestión que consideramos esencial para su vida y la de sus familias.

Como nos lo recuerda el Papa Francisco: “Es hora de favorecer las políticas

de empleo, pero es necesario sobre todo volver a dar dignidad al trabajo,

garantizando también las condiciones adecuadas para su desarrollo. (Discurso

al Parlamento Europeo, en Estrasburgo, Francia, 25.XI.2014).

En este año, en el que se van a dar más citas electorales que nunca, los

ciudadanos junto con nuestros políticos debemos sentirnos interpelados por la

gravedad de la situación y acometer de una vez por todas las soluciones que

puedan generar un proyecto común, en el que nadie quede excluido. Es el

momento de revalorizar la Política con mayúscula; de recuperar la implicación

de todos en la “cosa pública”, reconociendo la política como una actividad

profundamente noble y valiosa que tiene como objetivo el de construir una

sociedad más digna y justa, donde los partidos políticos deben considerarse

instrumentos al servicio del bien común y no fines en sí mismos.

En la coyuntura electoral en que nos encontramos, es fundamental que se

ponga como centro del debate a la persona y no a la economía, al trabajo y no

el capital, al trabajador y no los instrumentos materiales. El desempleo, la

pobreza y la exclusión nos obligan a exigir a los partidos políticos a que pongan

en marcha una serie de medidas contra el paro y la precariedad laboral. Cada

vez es más urgente la creación de un empleo decente; la instauración de una_ __

nueva política fiscal sostenible, progresiva y equitativa complementada por una

lucha eficaz contra el fraude; la implementación de políticas públicas de ayuda

a familias; la recuperación de los servicios sociales públicos; y una educación y

sanidad de calidad abierta a todos, también a los inmigrantes.

Por otro lado, instamos a todos los ciudadanos a una mayor implicación en la

vida política y social. Nuestra participación no es solo un derecho, también es

un deber. Nadie debe sentirse eximido de esta responsabilidad ni resignarse a

asumir un simple papel de espectadores-gobernados. Todos debemos

participar activamente en la construcción de un nuevo espacio público en el

que debatamos los verdaderos problemas que nos preocupan y afectan y

busquemos las soluciones más convenientes.

SIN TRABAJO NO HAY DIGNIDAD NI FUTURO

Ante esta realidad de pobreza y desigualdad que viven muchas personas,

especialmente, los trabajadores en paro y en precario, los jóvenes sin empleo y

obligados a emigrar, los mayores de 45 años con pocas posibilidades de

encontrar un trabajo, los autónomos y pequeños empresarios que cierran su

negocios por falta de créditos y ayudas públicas, los inmigrantes que han

perdido trabajo y familia, las personas mayores que viven en precariedad, las

Hermandades del Trabajo, como asociación de trabajadores cristianos,

nos sentimos comprometidos en seguir luchando por la dignidad y los derechos

de los trabajadores (punto 1 del Ideario). En palabras de papa Francisco “una

sociedad que no da trabajo no es justa” (Cerdeña, 22-IX-2013). Nosotros no

podemos ni queremos ser cómplices de esa injusticia. Nuestros medios son

escasos y nuestra contribución solo puede ser humilde: humilde pero decidida.

Los miembros de nuestro Movimiento no queremos permanecer impasibles

ante el destino fatal que parece amenazar a millones de trabajadores. Por eso,

como un elemento de nuestra implicación, exigimos a los políticos actitudes y

comportamientos éticos que promuevan acuerdos y pactos sociales que hagan

frente a las causas de la pobreza y la desigualdad.

Finalmente, hacemos un llamamiento a los que tienen más recursos, a esos

hombres y mujeres de buena voluntad que, teniendo abundancia de medios,

pueden comprometerse con la justicia social creando empresas y puestos de

trabajo donde el propio trabajador pueda fraguar el futuro de su familia y el

suyo propio. El trabajador no necesita tutelas, necesita un trabajo digno.

 

 

 

CONSEJO NACIONAL DE ESPAÑA.