La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Cuatro yihadistas más

El goteo no cesa. En las últimas horas cuatro yihadistas más han sido detenidos en Badalona. Tenían la intención de viajar a Siria para sumarse al Daesh, el mal llamado Estado Islámico. Son ya muchos los detenidos en las últimas semanas, y cada operación policial pone en evidencia con más claridad que hay un yihadismo español.

En la mayoría de los casos estos yihadistas tienen una relación superficial con el Islam. Su adscripción es más ideológica que religiosa. Proviene de una busca de identidad que abraza una solución violenta. El mejor antídoto contra el yihadismo es un Islam auténticamente religioso que pueda vertebrarse y expresarse en los espacios públicos con los símbolos y las señas de identidad que le son propios. Pero el laicismo poco realista que existe en el Viejo Continente no hace las cuentas con la existencia de importantes comunidades religiosas, entre ellas la de los musulmanes. La respuesta al yihadismo no es más secularización, como la impuesta obligatoriamente en Francia, sino favorecer una expresión de la verdadera religiosidad.

En España hay dos millones de musulmanes y es importante que puedan expresar su pertenencia, que puedan ser ellos mismos en público y en privado, que puedan mostrar sus símbolos siempre y cuando no se conculquen derechos fundamentales. Y deben también colaborar lealmente en la erradicación de la plaga del yihadismo que hace daño a todos, también a ellos, de manera muy singular.