La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

«¡’Jóvenes, atrévanse a ser felices!»

«Atrévanse a ser felices». Ése es el desafío que lanza el Papa a los jóvenes en la Jornada Mundial de la Juventud de este año, que se celebra hoy, Domingo de Ramos, a nivel local. A un año del multitudinario encuentro de Cracovia, Francisco continúa con la reflexión sobre las Bienaventuranzas, como una brújula para recorrer el camino hacia la felicidad y la plenitud que anhela toda persona. Pero felicidad no es lo mismo que facilidad. Francisco exhorta a los jóvenes a tener valor de ir a contracorriente de la cultura dominante, y les pide que no tengan miedo a tomar decisiones definitivas en sus vidas, ya sea en el sacerdocio y la vida consagrada, o en el matrimonio y la familia. 

El Papa pide a los jóvenes esa rebeldía sana para enfrentarse, por ejemplo, a la mentalidad tan extendida que banaliza el amor humano, reduciéndolo a sexo. Se trata de enseñanzas pegadas a la realidad concreta de los jóvenes, salpicadas además este año de citas de santa Teresa de Jesús, en el quinto centenario del nacimiento de la gran santa española. Francisco alude también a san Juan Pablo II, al cumplirse 30 años desde que el Papa Wojtyla pusiera en marcha las JMJ’s, feliz iniciativa que ha producido abundantes frutos en la vida de muchos jóvenes. Millones de jóvenes han acudido en estos 30 años a la llamada del sucesor de Pedro, que les ha alentado a edificar su vida sobre la única roca inquebrantable, Jesucristo, exactamente lo mismo que continúa hoy haciendo el Papa Francisco.