La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Todo es posible… en España

Manuel Cruz

-¿A usted no se le abren las carnes pensando en los resultados de las elecciones que vienen? Se lo pregunto porque, pase lo que pase, España va a quedar dividida en dos grandes bloques, aunque parezca que hay muchos partidos: uno, que quiere anular los acuerdos con el Estado Vaticano y otro al que no le parece oportuno modificar la situación actual, aunque no sea demasiado  beligerante… ¿No lo cree así?

– Lo que usted me quiere decir es que habrá un bloque a la izquierda, muy dividido pero con la idea común de acabar con la cultura cristiana y otro, situado a la derecha, que se muestra partidario de mantener las cosas como están, pero sin meter mucho ruido, ¿no es eso?

– Así es. Y como ocurre que la izquierda, en su conjunto, va a ser mayoritaria y que el Partido Popular va a quedar en minoría, nada tendría de particular, al margen de los pactos que se hagan, que un buen día un señor de “Podemos”, de lo que reste de Izquierda Unida, de Bildu e, incluso del PSOE, presente una proposición de ley para romper los acuerdos con la Santa Sede. Y el PP se quedará solo porque no creo que ni los restos de Convergencia y los del PNV, antaño cercanos al humanismo cristiano, vayan a oponerse: ya se han hecho muy “progresistas”, además de separatistas… Todo eso en el lejano supuesto de que el PP vuelva a ganar y pueda gobernar.

– Lo cual significaría, le añado, que se acabaría con la libertad de enseñaza y que el articulo 27,2 de la Constitución sobre el derecho de los padres a elegir la enseñanza que quieren para sus hijos, quedaría sin efecto. En cierto modo, yo creo que la propuesta socialista de reformar la Constitución va por ahí, junto con el federalismo asimétrico que todavía no han explicado.

– Ni lo explicarán, claro, porque en el fondo, de lo que se trata es de acabar con la solidaridad entre españoles y con los vestigios de la civilización cristiana: lo mismo que el “yihadismo” pero con otros métodos. Se cumplirá así la “profecía” de Alfonso Guerra: cuando pasen los socialistas por el Gobierno, a España no la reconocerá ni su madre…

– Lleva usted toda la razón, pero no deja de asombrarme que las cosas se hayan puesto así después del paso por el Gobierno del PP, con su mayoría absoluta. Y nos quejábamos de que Zapatero dejó a España como unos zorros…

– Yo tampoco me explico muchas cosas, aunque con un poquito de esfuerzo podríamos llegar al fondo de la cuestión. Vamos a ver: ¿Es comprensible que las encuestas den al PSOE la victoria en las elecciones andaluzas después de años de corrupción sistemática? ¿Se puede entender que la irritación del electorado con el Gobierno, por las secuelas de la crisis, la haya capitalizado un partido que hace promesas imposibles y que ha nacido de la corrupción con el apoyo de las ilegales  subvenciones de gobiernos extranjeros, interesados en destruir la convivencia democrática en España? No, no lo entiendo. Lo que si me explico es que el PP se haya ganado a pulso la desconfianza de una buena parte de su viejo electorado. Su mayoría absoluta solo le ha servido para aplicar una severa política de austeridad, dictada desde Bruselas pero que era de puro sentido común, con abandono de otras promesas que habían ilusionado a unos cuantos millones de votantes.. y no costaban dinero. Me refiero, claro está, a la ley del aborto, que no ha sido capaz de reformar a pesar de que la había recurrido ante el Tribunal Constitucional; al mantenimiento del “matrimonio” entre homosexuales que permitió la desaparición del concepto de “padre” y “madre” en el Registro Civil; a sus tantas veces anunciada política de apoyo a la maternidad y la familia que ahora vuelve a rescatar cuando ya no habrá tiempo para aprobarla; a la frustrada reforma del Poder judicial; a la tímida reforma de la ley de enseñanza; a su ambigua política antiterrorista que quedó al descubierto al mirar para otro lado cuando Estrasburgo abolió la “doctrina Parot” y, antes, la a excarcelación de etarras como Bolinaga o De Juana Chaos; a su descuidado en la ayuda a las víctimas del terrorismo, etc. etc. ¿Cómo confiar de nuevo en el PP?

– Esa es la gran pregunta, pero, amigo, la alternativa al PP es la erradicación de los cristianos de la vida pública; la supresión de la clase de Religión de la escuela pública; la expropiación de la Mezquita-Catedral de Córdoba e, incluso, de otros bienes de la Iglesia y, quien sabe, si hasta la desaparición de la casilla del 0,7 por ciento del IRPF… Porque todo esto, además de romper con el Vaticano, forma parte de la ideología de ese conglomerado “progresista” que siempre estará unido cuando se trate de atacar a la Iglesia.

– Hombre, siempre queda abierta la esperanza: no hay que ser tan catastrofista. Para mi, el auge que está adquiriendo “Ciudadanos” gracias a su patriotismo y su defensa del Espíritu de la Transición, supone una bocanada de aire fresco en este infernal panorama político. Lo que tampoco me explico yo es que el PP se haya dedicado estos días a desprestigiar a “Ciudadanos”, cuando lo que debiera hacer es acercarse a Albert Rivera, con vistas a las futuras alianzas que serán necesarias tras las elecciones. Y “Ciudadanos” es lo más cercano que tiene el PP en materia ideológica.

– ¿Y lo de “Podemos”?

– Lo de “Podemos” no me inquieta demasiado porque ya han sido desenmascarados: la mentira tiene las patas muy cortas, como ya estamos viendo con sus amigos de Grecia. Pero, claro, siempre está abierto el riesgo de que, con tal de ver tuerto al PP, los socialistas sean capaces de quedarse ciegos aliándose con Podemos y con el diablo separatista si fuese necesario. El problema que tenemos en España, amigo mío, es que todavía no hemos superado la guerra civil. ¿No le extraña que ni siquiera se haya puesto en marcha ninguna acción pedagógica que explique en a los jóvenes esa fase de la historia desde la neutralidad y el desapasionamiento? Fíjese que Rajoy ni siquiera se ha atrevido a derogar la ley de Memoria Histórica, por miedo a la izquierda.

– Una torpeza más del PP… Lo extraño es que sea el único partido que se mantiene cohesionado.

– Ya veremos después de las elecciones. Todo es posible… en España, incluso que gane elPP.