La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
LA IGLESIA NO ESTÁ SATISFECHA DE CÓMO HA QUEDADO LA CLASE DE RELIGION EN LA LOMCE

La clase de Religión responde a un derecho fundamental de los padres pero no da vía libre al fundamentalismo, recuerda el portavoz de la Conferencia Episcopal Española

16626821386_e955cc1039_cLa Conferencia Episcopal Española no está satisfecha s cómo ha quedado desarrollada la asignatura de Religión en la ley de reforma de la enseñanza ya que reduce la duración de las clases y en el Bachillerato se deja a la libre disposición de las comunidades o del propio centro educativo que puede establecerla como oferta, pero sin estar obligado a ello. En este sentido se ha manifestado el portavoz de la CEE, José María Gil Tamyo, al término de su sesión permanente, a mediodía de este jueves, día 26.

A este propósito, el revuelo generado por la inclusión de rezos como contenido curricular en la clase de Religión, tras la entrada en vigor de la Lomce, al portavoz y secretario general de la CEE, a recordar que la asignatura es «de oferta obligatoria pero de opción libre». «Quienes van a la clase de Religión es porque lo han elegido o porque sus padres lo han elegido en el caso de ser menores de edad. Es una opción libre, no es una enseñanza obligatoria. Los que no quieren, no la eligen. Ese es el gran logro de nuestro sistema», explicó el sacerdote, quien recordó que «la Iglesia no quiere una sociedad confesional», pero eso no quiere decir que «el espacio público tenga que ser ascéptico ideológicamente«.

En este sentido, el portavoz también puso en claro los límites de cualquier opción ideológica, al recordar que pese a que «la clase de Religión responde al derecho fundamental de los padres a que sus hijos sean educados según sus convicciones» no da vía libre «a una clase de fundamentalismo o de desestructuración social, ya sea para el universo religioso cristiano o para el musulmán».

Desde la entrada en vigor de la Lomce, la asignatura ha perdido además horas de clase, debido al desarrollo normativo que las comunidades autónomas han hecho de la ley. En algunas ciudades como Ceuta o Melilla, incluso la clase de Religión se ha visto reducida a45 minutos semanales. Ante esta realidad, el secretario general también recordó que «al cambiar el horario se ha tenido que seleccionar el contenido». En esta línea, precisó que una cosa es la clase de Religión y otra la catequesis, en la que «se forma a la persona en la inserción en una comunidad cristiana».

Tolerancia cero con los abusos

Siguiendo la línea iniciada por Benedicto XVI y seguida por el Papa Francisco contra los abusos sexuales en el seno de la Iglesia, el portavoz explicó que la Conferencia Episcopal cuenta desde 2010 con una protocolo de actuación en caso de producirse este delito. Desde ese año, los obispos españoles cuentan con «este documento preceptivo» solicitado por Benedicto XVI a todas las Conferencia Episcopales del mundo y que cuenta, según explicó, «con todas las actualizaciones correspondientes».

Según explicó, el documento establece tres supuestos de actuación. En el caso de que el abuso sea denunciado a la autoridad eclesiástica antes que a la autoridad judicial; que sea denunciado solo ante la autoridad judicial o que sea revelado en confidencia o bajo secreto de confesión a un sacerdote u obispo.

En el caso del último supuesto, el padre Gil Tamayo recordó que «no existe encubrimiento ni infracción penal alguna» por parte del sacerdote u obispo» al no denunciar un delito del que ha tenido conocimiento en el ejercicio del secreto de confesión» pese a «tener que denunciar los delitos».

Este derecho, que también permite que «no puedan ser obligados a declarar como testigos» en procesos civiles o penales, «se reconoce a todas las confesiones y religiones en el Estado español», precisó.

El portavoz también indicó que la Conferencia Episcopal atenderá «a todas las directrices» de la Comisión Pontificia de Protección de Menores, creada por el Papa Francisco para prevenir y atender los abusos sexuales cometidos en el seno de la Iglesia. En esta línea, indicó que la Iglesia en España «está con el empeño del Papa Francisco». «Las familias pueden estar muy tranquilas porque la Iglesia está haciendo todo lo posible» contra esta lacra.

Los principios de la Iglesia «es tolerancia cero con los abusos, colaboración con la justicia y cercanía y solidaridad con las víctimas», insistió Gil Tamayo.