La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El caso Monedero

Algo tendrá que esconder el número tres de Podemos, Juan Carlos Monedero, cuando durante los últimos días está muy ocupado en evitar a la prensa y hace todo lo posible para no aclarar con datos, si sus contratos de asesoría a Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, se hicieron vulnerando la ley y los procedimientos universitarios y fiscales. Supuestos que ya están investigando Hacienda y la Universidad Complutense.

A medida que pasa el  tiempo, la distancia entre lo que dicen que es Podemos, la motivación que anima a sus líderes principales y la  realidad que vamos conociendo, se agranda. Quienes se han presentado desde el primer momento como los salvadores de la sociedad española, enarbolando la bandera de la ética y de la limpieza de intenciones, parecen haber hecho lo mismo que los que son objetos de sus denuncias.

La sospecha de que Podemos y sus líderes principales han sido subvencionados por regímenes de difícil encuadre democrático, en particular por Venezuela, es algo más que una sospecha. Y aunque ahora quieran aparecer como víctimas de una supuesta persecución del sistema de “la casta”, lo que están demostrando es que durante años han sido financiados desde lugares inquietantes y por trabajos y servicios no aclarados. Para dar lecciones de ética, primero es necesario tener limpia la propia casa.