La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Unos 350 niños madrileños se dan cita en un encuentro de oración y fiesta

logo La Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús acogió el VII Encuentro Diocesano de Infancia Misionera que congregó a más de 300 chavales, venidos de parroquias y colegios, que respondieron a la llamada de la Delegación de Misiones a vivir un día de oración y fiesta para celebrar la Infancia Misionera.

Isabel Peral, de Jóvenes para la Misión, fue uno de los voluntarios que hicieron posible que fuera ¡un día redondo! Así nos lo cuenta: “La celebración de la Infancia Misionera es una de las fiestas más bonitas y más gratificantes. Es el cuarto domingo de enero y este año ha sido el día 25, y en Madrid, además, en la víspera, tuvimos el VII Encuentro Diocesano de la Infancia Misionera en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús. Este año todo giró bajo el lema “Yo soy uno de ellos” y el cartel: un grupo de niños construyendo un  gran corazón.

La misa comenzó a las 10,30 de la mañana, presidida por el Delegado Diocesano de Misiones, D. José María Calderón, y concelebrada con varios coordinadores de misiones de vicarías. El grupo ‘Espíritu Misionero’ se encargó de las canciones y los niños y sus catequistas prepararon las lecturas, las moniciones de la misa, las peticiones y las ofrendas.  Todos ellos de distintas parroquias y colegios de Madrid.  Este día es cuando los niños rezan por los niños, y rezan para que la luz de Jesús llegue a todos los niños del mundo. ‘Querido Jesús, si buscas niños que quieran compartir con otros niños: Yo soy uno de ellos. Si buscas niños que quieran construir un mundo mejor: Yo soy uno de ellos. Si buscas niños que hablen de Ti a los demás: Yo soy uno de ellos’.

Durante la mañana tuvimos el testimonio de Gemma, misionera de Verbum Dei,  que nos contó por qué se hizo misionera, y habló de su labor misionera. Y se proyectó el video de la Infancia Misionera preparado por OMP, y los niños se preguntaron cómo viven otros niños en países donde viven los misioneros.

Un grupo de niños del colegio de las Esclavas Cristo Rey nos hicieron una representación teatral cuyo título era: San Juan Pablo II. Una representación alegre, simpática, que acercó a los más pequeños la figura de este gran santo.

Después de comer y jugar en el patio de la parroquia, empezó el concurso de preguntas, adivinanzas, con canciones y raps misioneros.  La parroquia se llenó de los colores de los cinco continentes con los pañuelos y gorras de la Infancia Misionera.”