La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
EL MENSAJE DEL PAPA PARA LA CUARESMA, BAJO EL LEMA "FORTALECED VUESTROS CORAZONES"

Invitación a la conversión ante la globalización de la indiferencia

RV3071_ArticoloEl su mensaje para la Cuaresma 2015, con el lema ‘Fortaleced vuestros corazones’ , Su Santidad el Papa hace una invitación a la conversión ante la globalización de la indiferencia, según ha explicado para Radio Vaticano el subsecretario del Consejo Pontificio Cor Unum, monseñor Segundo Tejado Muñoz. “Nos tenemos que convertir, sobre todo, cambiando de mentalidad… En este sentido el Papa quiere hacer un llamamiento a todos los cristianos en este tiempo propicio para la conversión”.

“La conversión sin la caridad no tiene ningún sentido, al final si la conversión no se traduce en hechos concretos es todo palabras y las palabras se las lleva el viento”. Además, el Papa Francisco anima a las parroquias y a las comunidades cristianas a ser “islas de misericordia en medio del mar de la indiferencia”.

En su Mensaje -fechado en el Vaticano, el 4 de octubre de 2014 Fiesta de san Francisco de Asís–  el Obispo de Roma, desea que se celebre en toda la Iglesia el próximo 13 de marzo, que coincide con el segundo aniversario de su elección pontificia, la iniciativa «24 horas con el Señor», cuyo lema este año es «Dios rico en misericordia». Y reitera que «Dios no nos pide nada que no nos haya dado  antes: «Que nosotros amemos a Dios porque él nos amó  primero»  (1 Jn 4,19). Él no es indiferente a nosotros. Está interesado en cada uno de nosotros, nos conoce por nuestro nombre, nos cuida y nos busca cuando lo dejamos. Cada uno de nosotros le interesa; su amor le impide ser indiferente a lo que nos sucede».

«Pero ocurre que cuando estamos bien y nos sentimos a gusto, nos olvidamos de los demás (algo que Dios Padre no hace jamás), no nos interesan sus problemas, ni sus sufrimientos, ni las injusticias que padecen …, hace hincapié el Papa Francisco, refiriéndose luego a la «actitud egoísta, de la indiferencia», que «ha alcanzado hoy una dimensión mundial, hasta tal punto que podemos hablar de una globalización de la indiferencia. Se trata de un malestar que tenemos que afrontar como cristianos».

Tras destacar que cuando «el pueblo de Dios se convierte a su amor, encuentra las respuestas a las preguntas que la historia le plantea continuamente», el Papa escribe textualmente: «uno de los desafíos más urgentes sobre los que quiero detenerme  en este Mensaje es el de la globalización de la indiferencia.  La indiferencia hacia el prójimo y hacia Dios es una tentación real también para los cristianos».

Tres claves para meditar

Francisco propone tres pasajes para meditar acerca de la renovación que necesita el pueblo de Dios «para no ser indiferente y para no cerrarse en sí mismo». «Necesitamos oír en cada Cuaresma el grito de  los profetas que levantan su voz y nos despiertan. Dios no es indiferente al mundo, sino que lo  ama hasta el punto de dar a su Hijo por la salvación  de cada hombre».

«Si un miembro sufre, todos sufren con él»  (1 Co12,26)– La Iglesia; «¿Dónde está tu hermano?» (Gn 4,9) – Las parroquias y las comunidades; y «Fortalezcan sus  corazones»  (St 5,8) – La persona creyente. Son los tres pasajes que propone el Papa ante un  mundo que «tiende a cerrarse en sí mismo y a cerrar la puerta a través de la cual Dios entra en el mundo y el mundo  en Él», por lo que la «Iglesia, nunca debe  sorprenderse si es rechazada, aplastada o herida».

En el tercer pasaje «Fortalezcan sus  corazones»  (St 5,8), que es también el título del mensaje pontificio, el Papa Francisco,  refiriéndose a la persona creyente recuerda que «estamos saturados de noticias e  imágenes tremendas que nos narran el sufrimiento  humano y, al mismo tiempo, sentimos toda nuestra  incapacidad para intervenir». Y Para no dejarnos absorber por esta espiral de horror y de impotencia, recuerda que es indispensable la oración, la caridad y la conversión.