La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El sermón de la montaña… de Rajoy

Manuel Cruz

-¿Usted ha entendido lo que ha querido decir Mariano Rajoy cuando ha afirmado que algunos confunden la política con el sermón de la montaña? Porque ya quisiéramos algunos que en verdad existiera esa confusión…

– A mi me parece que Mariano Rajoy ha querido hacer una frase para un titular, pero le ha salido el tiro por la culata. Y estoy de acuerdo con usted en que ya nos gustaría que a los políticos se les pegara aquel sermón en el corazón para hacer política. Jesús habla de los bienaventurados, es decir de lo dichosos que serán los pobres, los perseguidos, los pacíficos, los que lloran, los mansos, los misericordiosos, los que tienen hambre y sed de justicia… ¿No sería ese el discurso ideal de un político, de un presidente del Gobierno, y mucho más en estos tiempos de crisis?

-Ahí voy yo, amigo. Rajoy pretendía, claro está, ridiculizar al señorito de la coleta por aquello que dijo de que “el cielo no se toma por consenso sino que se toma por asalto” , una frase a la que Rajoy ha pretendido darle la vuelta para reafirmar sus logros económicos y decir que a los problemas difíciles no se les hace frente con planteamientos mesiánicos… ¡Hombre, Rajoy se equivoca una vez más! Si fuese un lector asiduo del Evangelio, si escuchase con más atención la voz del Papa, si hubiera estudiado la doctrina social de la Iglesia, hubiese comprendido el error de olvidar lo que el llama “planteamientos mesiánicos”. ¿No le parece extraño e incluso asombroso que el líder de “Podemos” se haya mostrado tan entusiasta seguidor de los planteamientos del Papa, resumidos en esa frase “el actual sistema económico es injusto y mata” o que “el capitalismo sin límites es como una nueva tiranía invisible que aumenta la marginación y la desigualdad”?

– Bueno, ya conoce ese principio de que la derecha crea riqueza y la izquierda la malgasta. Pero lo cierto es que en este tiempo de crisis ha crecido el número de los que se han enriquecido al tiempo que se ha extendido la pobreza. De alguna manera, el Papa va mucho más allá de los planteamientos de la izquierda populista. Los políticos, sean de izquierdas o de derechas, deberían tener muy en cuenta lo que también dice el Papa: que no compartir con los pobres los propios bienes es robarles y quitarles vida. Hay que preguntarse si el fenómeno de “Podemos” como el de Siriza en Grecia, que ha ganado las elecciones, no es consecuencia de las políticas de austeridad que conllevan una distribución tan desigual de la riqueza…

-¿Me quiere usted decir con eso que Pablo Iglesias podría implantar un sistema económico más justo? No olvide que antes de la austeridad y los recortes, los Gobiernos anteriores han contraído una deuda pública insoportable, que debemos pagar entre todos.

– No creo que Iglesias “pueda” ofrecer lo que no existe, es decir, el “cielo” en la tierra… sin necesidad de esforzarse. Pero los políticos deberían pensar seriamente en la necesidad perentoria de distribuir mejor la riqueza y de pensar en la dignidad humana antes que en los recortes. No puede ser que la crisis haya enriquecido aún más a los ricos y que el 1 por ciento de la población se reparta el 80 por ciento de la riqueza mundial, como acaba de informar el Credit Suisse. Hasta en España ha crecido el número de multimillonarios en estos últimos cuatro años…

– Si, es cierto, pero el sistema económico no se puede cambiar de la noche a la mañana. El dinero es asustadizo y ya sabemos cómo huye apenas sus poseedores olfatean que una parte se la “pueden” quitar.

– Es evidente que todo debe empezar por acabar con los “paraísos fiscales”. Si el dinero no tiene donde refugiarse, podrá distribuirse mejor por la vía de los impuestos. No hay que ser un “mesías” para luchar con más eficacia contra la pobreza para poder vivir con dignidad. De todas formas, le diré con franqueza que aunque Rajoy no esté muy afortunado a la hora de hacer frases, su política de austeridad ha empezado a sacar a España de la crisis y que fue la izquierda la que llevó a nuestro país a la ruina con sus mentiras y sus despilfarros, con tal de mantener la ficción de un Estado de Bienestar que no podía seguir como estaba. Precisamente lo que ha ocurrido en Grecia, es decir, la emergencia del populismo, ha sido la consecuencia de años de fraudes, mentiras y corrupción del sistema. Ahora vamos a tener la oportunidad de comprobar hasta donde pueden llegar las promesas de Siriza, que son las mismas predicadas por Podemos en España.

– De todo  lo que hemos hablado me quedo con la necesidad de cambiar el sistema económico y financiero. Pero eso no es cosa de un Gobierno como de Rajoy, que ha puesto toda la carne en el asador para evitar la bancarrota. Y mucho me temo que el capitalismo no está dispuesto a cambiar las cosas, porque el dinero se ha convertido en el ídolo de toda la humanidad. ¿Quién no quiere tenerlo para adorarlo? El Papa, vuelvo a citarlo, nos ha hablado en su exhortación “La alegría del Evangelio”, del “fetichismo del dinero” y de la economía sin rostro que ignora la dignidad humana. Claro que eso no es de ahora aunque se haya acentuado en tiempos de crisis. Como ya somos mayorcitos, no olvidamos aquella canción que se puso de moda durante el franquismo: “Todos queremos más, todo queremos más y más y más y mucho más…”

– Lo que dicho de otra manera, hay que leer y aplicar el Evangelio…

– Eso y, si me permite, acabar con la idea de que triunfar en la vida significa hacerse rico y rodearse de lujos, aunque sea robando y engañando, esa idea tan extendida por el protestantismo.

– No estaría mal entrar en otro debate sobre teologías, las sectas y la codicia humana. Pero eso requiere más tiempo y más espacio. Así que, hasta pronto, amigo.