La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Grave responsabilidad de los líderes islámicos

Los terribles acontecimientos de esta semana en Francia, que se han prolongado en las últimas horas y que han acabado con la muerte de los terroristas, exigen una respuesta a la altura de las circunstancias por parte de los líderes del mundo musulmán, tanto religiosos como políticos.

La violencia que golpea en este momento a Europa y que desde hace meses y años golpea especialmente a los cristianos de Medio Oriente tiene un origen muy preciso. El yihadismo es una ideología terrorista desarrollada por el wahabismo sunní con el fin de restaurar el viejo califato disuelto a principio del siglo pasado. Arabia Saudí y Qatar tienen una responsabilidad muy directa en la creación de ese monstruo que se les ha ido de las manos. Ni la utopía política de un nuevo califato ni el enfrentamiento con Irán hacen tolerable la ambigüedad con el yihadismo. La Comunidad Internacional tiene que exigir a los Estados del Golfo el fin de esa ambigüedad.

Todas las autoridades religiosas del Islam deben condenar con rotundidad lo sucedido. Tienen que repetir con claridad que el terrorismo no es verdadero Islam. No puede quedar sombra de duda. Los jóvenes que abrazan una ideología tan destructiva como el yihadismo asumen la responsabilidad de matar porque con esta acción buscan una salida al nihilismo. Las soluciones, por eso, deben ser policiales y políticas, pero también culturales y educativas.