La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Mandar es servir

La celebración de la llamada Pascua Militar, una de las más destacadas festividades de exaltación de los valores castrenses, suele ser una ocasión propicia para que el rey de España exprese su pensamiento sobre la misión que le compete como jefe supremo de las Fuerzas Armadas. En este año, el primero en que ha presidido este acto de tanto simbolismo, Felipe VI ha tenido el acierto de recordar uno de los principios que, por cierto, tienen sus raíces en  los textos evangélicos y que deben identificar tanto al rey como a cuantos ejercen algún tipo de autoridad: que mandar es servir. Evocó el rey, precisamente, que esa fue la enseñanza que recibió durante su formación militar y que no habrá día sin que deje de recordarlo. En este contexto, don Felipe tuvo el gesto de manifestar su profunda gratitud a cuantos hombres y mujeres han elegido servir a la Patria, a sus conciudadanos, con la exigencia, la dureza y la austeridad de la vida militar, hasta dar la vida como ha sucedido en muchos casos, en acto de servicio. Y lo ha dicho el Rey en un momento en que mayor es la presencia de militares españoles en el mundo para mantener la seguridad internacional y participar en la lucha contra el terrorismo.

 

Desde otra perspectiva, el ministro de Defensa, Pedro Morenés, dejó bien claro en su discurso el compromiso permanente de las Fuerzas Armadas de defender a España, sus intereses y sus espacios de soberanía, en el marco de su misión constitucional que se le conferido. Se trata, por supuesto, de otra obviedad como la mandar es servir, pero siempre conforta escuchar de las máximas autoridades que sus valores tienen un carácter permanente como seña inequívoca y genuina de identidad. La Pascua Militar no es mero acto fijado en el calendario como algo transitorio, sino que permanece como cimiento de una vocación de servicio a la nación de la cual el rey es el primero de los servidores.