La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Lo último que nos hace falta

Lo último que nos hace falta es una polémica como la que se ha producido en las últimas horas sobre la posible salida de Grecia del euro. No es nada conveniente que el líder de Syriza, Alexis Tsipras, proponga para ganar las próximas elecciones un aplazamiento del pago de la deuda. Es una promesa típicamente populista que en este momento es absolutamente contraproducente porque supondría la pérdida de confianza en un país que todavía tiene mucho camino por hacer.

Pero también es absolutamente inconveniente la sobrerreacción que se ha producido en el entorno del Gobierno alemán. No es nada positivo que se amenace de forma indirecta a Grecia con su salida del euro si no cumple sus compromisos. Todavía no han tenido lugar las elecciones. Y utilizar la artillería política de forma preventiva ha creado una tremenda sensación de inestabilidad. Prueba de esa inestabilidad es lo que ha sucedido en los mercados. Los beneficios de una intervención del BCE para garantizar más liquidez se han visto truncados por la sensación de que la zona euro es una zona conflictiva.

Estamos viendo las consecuencias del populismo. Podemos tomar nota en España donde a la vuelta de la esquina tenemos elecciones. Para responder a las soluciones supuestamente milagrosas hay que desarrollar una  inteligencia que asuste lo menos posible.