La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

ORACIÓN PARA FINALIZAR EL AÑO

Julia-MerodioJulia Merodio

Señor: En este momento en que las manecillas del reloj se juntan para alertarnos de que el año 2014 ha terminado, queremos dejar aparcados el bullicio y la celebración, para encontrarnos unos momentos contigo, en este primer instante del nuevo año que nos regalas.

Tú conoces, Señor, cada minuto del año que hemos vivido y sabes que, no todo lo hemos hecho bien. En algunas ocasiones hemos aparcado nuestro sacramento porque estábamos llenos de compromisos; no nos ha quedado tiempo para darnos a los demás… y sabes que no hemos podido hablar contigo de la manera que Tú hubieras deseado.

En realidad, Señor, nos resulta difícil vivir el estilo de vida que Tú nos porpones. ¡Tira tanto de nosotros el ambiente que nos rodea! ¡Pasan tantas cosas durante un año! Que a veces, descubrimos, con pena, que nuestro corazón ha envejecido más de lo que nos hubiera gustado.

Sin embargo, te necesitamos Señor. Los años van pasando, sentimos el deterioro de la vida y la rutina nos invade. Por fuera todo parece funcionar bien: la familia, el trabajo… Cualquiera nos envidiaría. Pero, en el fondo, Tú sabes que nos queda un regusto a insatisfacción.

Ha pasado un año más y esta noche comienza un año nuevo, pero nosotros sabemos que todo seguirá igual. Las mismas dificultades, las mismas inquietudes, el mismo trabajo… Es verdad que, desearíamos renovar nuestra vida por dentro. Encontrar nuevas alegrías; sentir nuevas fuerzas con las que afrontar el día a día, ser mejores con nosotros mismos y con los demás. Pero la experiencia nos dice que estamos demasiado acostumbrado a este estilo de vida y, ni nosotros mismos creemos en nuestra transformación.

Aún sin quererlo, nos dejamos arrastrar por la agitación y el aplauso fácil, prorrogando –una y otra vez- nuestros encuentros contigo. Sin embargo, ¡cómo cambiaría todo si te dejásemos vivir a nuestro lado! La alegría volvería a todo lo que hiciésemos y cualquier cosa nos acercaría más a Ti…

Por eso, te pedimos Señor en este momento tan especial, que grabes en nuestro corazón el amor y la ternura. Y que nos recuerdes –de vez en cuando- que tú nos aceptas como somos: con nuestra mediocridad, nuestro doblez… y que nos quieres incluso aunque no cambiemos.

Pero aún así, Señor, déjanos también pedirte:

  • Que despiertes nuestra fe lo suficiente, como para descubrirte caminando a nuestro lado.

  • Que te busquemos sin cesar, en este año que comienza.

  • Y que, nos ayudes a encontrarte en lo positivo y lo negativo en lo favorable y en lo adverso… porque eso conseguirá hacer:

Que este año sea para nosotros,

un año –realmente- nuevo.