La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

¿Habrá leído Rajoy la carta de Reig Plá?

 Manuel Cruz

– ¿Usted me podría explicar por qué el Partido Popular se empeña tanto en mantener la puerta abierta a una alianza con el PSOE mientras el PSOE se empeña en cerrarla? Se lo pregunto porque a mi no me parece que existan tantas diferencias ideológicas entre los dos partidos y, sin embargo, el auge de “Podemos” amenaza a los dos por igual

– Creo que la respuesta es bien sencilla: el PP está viendo de cerca la catástrofe que supondría para España la formación de un “Frente Popular” entre los socialistas y los comunistas de nuevo cuño liderados por Pablo Iglesias. Así, antes de que el PSOE de Pedro Sánchez caiga en la tentación de aliarse con la izquierda radical, le ofrece la posibilidad de gobernar en coalición con el PP… siempre y cuando los dos partidos formen mayoría en las próximas elecciones. Pero qué le ocurre al PSOE: que no quiere, de ninguna de las maneras, que se le asimile a la “derecha” porque teme, con razón, que podría desaparecer del mapa político. Prefiere, por tanto, dar una impresión de independencia respecto al PP y Podemos, al menos para sobrevivir. En cualquier caso, si quiere tocar de nuevo poder, tendrá que acercarse a uno de los dos partidos, pero después del escrutinio. Por otra parte, el PP está convencido de que lo peor de la crisis ha pasado ya, y a sabiendas de que los socialistas han dejado a España a las puertas del abismo económico, considera que es mucho más importante la estabilidad política que los reproches a la gestión de los socialistas en las dos anteriores legislaturas. Además, si es cierto que estamos saliendo de la crisis, podría abordar con el PSOE una especie de “contrarreforma” de los medidas que han minado el Estado del Bienestar. Por ahí apuntan los presupuestos del año que viene aunque la verdad es que Rajoy ha caído en el ridículo de presentar la “recuperación” con un aumento de 3 euros mensuales del salario mínimo y de las pensiones.

– Pues yo creo que Rajoy ha hecho un ejercicio de responsabilidad al no lanzarse a tirar cohetes. Otra cosa es que insista tanto en sacar pecho por el buen camino emprendido cuando aquí, quien ha soportado los “recortes” sin apenas rechistar, ha sido la clase media, los asalariados, los funcionarios, los pensionistas… Las huelgas, las algaradas callejeras, los “Podemos”, las oleadas de “camisas blancas” o “verdes” y las “marchas por la dignidad” (¡!), han sido la representación de una izquierda que quiere capitalizar la irritación interna de la inmensa mayoría silenciosa

– Justamente ese es el juego que se trae el PSOE, al menos el que está cobijado en Ferraz. Ese Pedro Sánchez me parece un niñato que se ha debidote dejar olvidado en la Universidad el talento que se le presumía y que se ha creído que con su físico atraerá los votos femeninos, como ya ocurrió con Felipe González. Mucho más sensata me parece Susana Díaz aunque se le está viendo el plumero de un radicalismo laicista que había tratado de ocultar hasta ahora. Me parece, incluso, que doña Susana se ha contaminado de “podemitis”, como vemos con su política de recortes en la libertad de educación y su puja por desalojar a la Iglesia de la Catedral de Córdoba. La izquierda no sabe gobernar sin atacar a la Iglesia, quizá porque hay muchos católicos que votan socialista… porque en el fondo han dejado de serlo.

– Pues anda que en el PP, aunque no denuncien los acuerdos Iglesia-Estado ni pretendan acabar con la educación concertada, como hace la izquierda, tampoco andan mancos a la hora de legislar contra las convicciones de los católicos. No solo ha aceptado las leyes heredadas del socialismo y que recurrió en su día al Tribunal Constitucional, entre ellas la del aborto libre, sino que han suscrito los postulados del llamado “Nuevo Orden Mundial” inspirado por el “lobby” homosexual y cuyo objetivo es “deconstruir”, como ahora se dice en lugar de destruir, la cultura cristiana. Imagino que se habrá leído la carta pastoral de Reig Pla, el obispo de Alcalá de Henares, que no tiene pelos en la lengua en su defensa de la familia, la vida y, en suma, la ley natural, tan despreciadas por el laicismo tanto de derechas como de izquierdas. Ya sabe: ha denunciado al Gobierno por haberse vendido por un plato de lentejas con tal de conseguir un puesto en el Consejo de Seguridad.

– Dura denuncia la de Reig Pla, ciertamente. Pero el laicismo se encoge de hombros ante estas acusaciones: le basta con motejar a este obispo de “radical” o de “ultraderecha” y se queda tan campante. No creo que Rajoy haya pestañeado al leer la carta, si es que la ha tenido la curiosidad de leerla. Como tampoco creo que las manifestaciones a favor de la vida le quiten el sueño. El cree que con presentar un balance positivo de su gestión económica y con la amenaza que supone para la estabilidad la llegada de “Podemos”, además de haber quitado, de momento, la espoleta del separatismo catalán, tiene suficiente para recuperar los votos perdidos en las europeas.

– Puede que lleve usted razón. Si en los próximos meses sacase a la luz una ley de protección a la familia, como tantas veces ha anunciado, y convenciera a los católicos que es más importante la consolidación de la libertad de enseñanza que la reforma de la ley del aborto, puede que recupere algún voto. Pero tengo mis dudas. Rajoy ha conseguido que muchos electores hayan perdido la paciencia y que prefieran la malo por conocer a lo supuestamente bueno ya conocido.

– No sea usted pesimista: queda un año para las generales y pueden ocurrir muchas cosas todavía. Además, no se olvide de esa ambigüedad estudiada del PSOE con su propuesta de reformar de la Constitución… sin decir qué es lo que quiere cambiar y por qué.

– Lo veremos, si Dios quiere.