La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
“Somos enviados para dar la buena noticia: Nuestro Señor Jesucristo”

El arzobispo de Madrid coloca la primera piedra de la futura parroquia de Santa Maria de Nazaret

 

 

thMU1W2798Ayer, domingo, el Arzobispo de Madrid, Mons. Carlos Osoro, se acercó el templo provisional de la parroquia Santa María de Nazaret, donde presidió la celebración de la Eucaristía, y bendijo la primera piedra del futuro complejo educativo y parroquial.

En su homilía, recordó que “en medio de este mundo en el que vivimos, con noticias tan diversas que llegan a nuestra vida y a nuestro corazón, un mundo que a veces vive la intolerancia, el desaliento, la desesperanza, qué maravilla es poder descubrir hoy que hay una luz que hay que señalar. Esa luz la tenemos en nuestra vida, y cuando estamos juntos se hace una gran lumbrera, que ilumina todos los lugares del mundo”. Por eso, exhortó a “tomar conciencia de ser enviados. Somos enviados fundamentalmente para dar la buena noticia, y para proclamar esta noticia y ser siempre voces que, no solamente con palabras, sino especialmente con la vida, anuncien a quien es la luz, Nuestro Señor Jesucristo. Somos enviados para dar la buena noticia a todos: a los que están sufriendo, a los que tienen desgarros y heridas que podemos curar y vendar. Hemos sido enviados para liberar a los cautivos, para darles la libertad verdadera, que viene de Dios y que nos hace libres para decir al otro: qué bueno que existas”. “Somos hombres y mujeres, prosiguió, que hemos sido enviados precisamente para dar esta buena noticia y proclamar este año de gracia del Señor. Desde que ha venido a este mundo, ha empezado un tiempo de gracia, de amor, de entrega, de liberación, de bondad, de justicia… que tiene rostro: el de nuestro Señor Jesucristo”, afirmó.

“En segundo lugar, apuntó, hemos sido enviados para entrar en todos los caminos de los hombres, para llegar a todos los hombres sin excepción. Guardarnos de toda forma de maldad, y regalar el rostro de Jesucristo, acercarle. Esta es la gran tarea de los cristianos”. Y es que aseguró, “la diferencia de un cristiano está en que cuenta con todos… Todos tienen que estar cerca del altar del Señor. Por eso tenemos que acercarnos a quienes no lo conocen todavía”. Los cristianos, advirtió, “hemos de ser de Cristo, enviados para entrar por todos los caminos por donde están los hombres: los caminos existenciales, los de dentro del corazón y los de fuera, donde están los más pobres, los que más ignorancia tengan… ¡hay que entrar por todos los caminos! Para poner a los hombres en el camino y en la luz verdadera, que es la de Jesucristo”.

En tercer lugar, apuntó, los cristianos somos “enviados para entrar en todos los caminos siendo testigos de la luz”. “Esta mañana, dijo, podemos decir que somos hijos de Dios, que hemos tenido la gracia de haber conocido a Jesucristo. Tendremos muchos fallos, a lo mejor no seguimos totalmente al Señor, pero lo más grande es que Él sí que nos quiere seguir. Es una maravilla que el Señor sea el que nos quiera seguir a nosotros, sin ponernos condiciones”, afirmó.

Por eso, recordó la necesidad urgente de “ser testigos de Jesús, creyentes que se parezcan cada día más al Señor, cristianos que con su manera de ser y de vivir faciliten el camino hacia Jesús. Testigos que hablen de Dios, como hablaba nuestro Señor. Sí, que comuniquen el mensaje con la misma pasión y compasión con que lo hacía el Señor, que contagien la confianza que el Señor tenia en Dios a todos los hombres”. Y es que aquí no estamos por casualidad: “hay una elección del Señor en nuestra vida, pero no para guardarla para nosotros, sino para comunicársela a todos los hombres”. Concluyó exhortando: “Sed Luz”.