La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Hacia el Sínodo de 2015

Han comenzado las consultas para el Sínodo de los obispos de octubre de 2015, el segundo dedicado a la familia que se celebrará en un año. A partir del camino recorrido ya por la Asamblea Extraordinaria del pasado octubre, la Santa Sede ha difundido el documento preparatorio y ha enviado un cuestionario a todas las Conferencias Episcopales para recoger las aportaciones de las Iglesias locales. A este nuevo Sínodo seguirá un pronunciamiento magisterial del Papa Francisco, este sí vinculante, que marcará las pautas para la pastoral familiar del futuro. En la audiencia general de esta semana, el obispo de Roma habló del anterior Sínodo, contraponiendo lo que realmente sucedió a la imagen presentada por algunos medios de una especie de partido de fútbol entre «conservadores y progresistas».

El Papa reconoció que hubo discusión, a veces fuerte, pero siempre desde la escucha a la voluntad de Dios y desde el servicio al bien de la Iglesia. El propio Francisco ha alentado ese debate en libertad, dejando claro al mismo tiempo, que su presencia ha sido en todo momento garantía de fidelidad a una doctrina de dos mil años, que nadie en el Sínodo puso en cuestión. Lo que pide el Papa, en primer lugar, es una Iglesia en estado de misión, comenzando por las propias familias cristianas, que son quienes, con su testimonio, están en condiciones de hacer ante el mundo el anuncio más convincente de la belleza de la familia.