La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El esperpento como género político

Si viviese don Ramón del Valle Inclán, inventor del esperpento como género literario, no daría abasto para recoger los rasgos grotescos y absurdos que nutren hoy la vida política en la moderna España. Ahí está como muestra la intervención en el Congreso de una diputada socialista que no tuvo inconveniente en llamar “verdugo” al recién nombrado ministro de Sanidad, al conocerse un nuevo caso de violencia de género. La citada diputada olvidó que esta lacra que afecta a la sociedad, tuvo sus momentos más trágicos durante las anteriores legislaturas socialistas. En este mismo contexto cabe recoger las acusaciones que otro diputado socialista lanzó al ministro de Economía a propósito del caso de Bankia… que se gestó, precisamente. con la protección del anterior Gobierno socialista, como tuvo que recordarle el ministro.

La guinda de esta especie de virus esperpéntico que se ceba en la izquierda la puso la pugna sobre uno de los aspectos más oscuros y reprobables que permitieron el acceso al poder de Zapatero, en 2004. En el recuerdo de todo el mundo están las movilizaciones de acoso contra el Partido Popular, favorito en las encuestas, en el “día de reflexión” de las elecciones generales, sacudidas por la conmoción de los atentados terroristas. Aquel día de infausta memoria, se cometió, con el apoyo de masivos mensajes a través de los móviles, todo un delito de lesa democracia del que se sentía muy orgulloso el Partido Socialista. Pero ahora ha salido el Secretario general de “Podemos”, el partido más radical de la izquierda, reivindicando la autoría de aquellas movilizaciones, lo que ha provocado la indignación de los socialistas… que no quieren dejarse sobrepasar por el populismo bolivariano. Visto lo visto, la realidad vuelve a superar la imaginación del gran maestro del esperpento, el siempre recordado Valle-Inclán.