La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

La bendición apostólica del Papa a los madrileños en la Vigilia de la Inmaculada

 

SU SANTIDAD FRANCISCO, saluda con afecto a los organizadores y participantes en la “Gran Vigilia de la Inmaculada”, que este año lleva por lema “María es la madre de la esperanza”.

Al contemplar en el misterio de la Inmaculada Concepción la acción de Dios, que primorea con su gracia y sostiene el Sí de María para darnos a Jesús, les anima a vivir y ser portadores de Aquel que es nuestra Esperanza porque hace nuevas todas las cosas (cf. Ap 25, 5). Para ello, el Papa les anima a aprender de María a confiar plenamente en la fidelidad de Dios, que nos ama, a incentivar siempre el anhelo de santidad de vida con actitud de permanente conversión a Dios, sin la cual no cabe la esperanza, y a dejarse conmover, con caritativa solicitud, profunda humildad y sencillez de corazón, hacia aquellos hermanos que sufren las consecuencias del mal, ya sea por el error que ofusca la verdad, la confusión de la tentación capaz de confundir entre el bien y el mal, o también por la falta de los medios necesarios para llevar una vida digna.

Invocando a María, cuya Concepción Inmaculada es inicio de verdadera libertad y esperanza, porque no hay en ella mancha alguna de pecado, el Santo Padre les imparte de corazón, como prenda de la ayuda divina, la implorada

BENDICIÓN APOSTÓLICA