La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Aplicar la ley, recuperar la razón

Poco más necesita el Gobierno de Rajoy para recurrir ante el Tribunal Constitucional el denominado “proceso participativo” catalán una vez que ha recibido el unánime dictamen de la Comisión Permanente del Consejo de Estado. El empeño de Artur Mas se topa una vez más con la ley, que es garantía de democracia y convivencia pacífica. El Consejo de Estado ha calificado de “fraude de ley” la seudoconsulta independentista con similares argumentos a los que utilizó con la primera propuesta de referéndum para el 9 de noviembre: ninguna Comunidad Autónoma o Ayuntamiento pueden organizar una votación, referéndum o similar, sobre un asunto que es competencia de la soberanía nacional,  como es el caso de la unidad territorial del Estado.

Pero Artur Mas, acosado por sus propios aliados, sigue en su alocada huida hacia delante. Quiere mantener encendida a toda costa la llama de la farsa participativa y se apresta a movilizar a más de cuarenta mil voluntarios, mientras tergiversa la Ley del Audiovisual Catalán para obligar a los medios a emitir gratis publicidad institucional del simulacro de consulta. Es como si la razón jurídica y política se hubiera tomado vacaciones. Recuperar la razón, la razón de una historia buena vivida en común, es ya una gran tarea para los catalanes y para el resto de los españoles. Mientras la ley se aplica.