La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Cerrar filas en torno a los pobres

Arzobispo-Santiago-Agrelo-grandeSantiago Agrelo, arzobispo de Tánger

Como tantas otras veces a lo largo del año, la vida irrumpe en la celebración y reclama una luz sobre el dolor de los pobres, sobre el cinismo de los poderosos, sobre la crueldad de la que somos capaces los hombres.

Cuando digo la vida, digo una humanidad arrojada por la vida a los caminos de la emigración, seres humanos violados en su dignidad, tan indefensos ante la violencia que ni siquiera pueden usar sus brazos para protegerse de los golpes que reciben.

Ésa es, Iglesia cuerpo de Cristo, la humanidad que hoy entra contigo a tu celebración para escuchar junto a ti la palabra de Dios. Nadie de entre nosotros podrá entender esa palabra si no la pueden hacer suya los apaleados, los vejados, los humillados en las fronteras deshumanizadas de los poderosos.

Tu Iglesia, Señor, quiere cerrar filas en torno a los hambrientos, protegida con el escudo de la fe, fuerte con la certeza de la esperanza, invencible con las armas del amor.

Tu Iglesia se moverá con ellos, multitud pacífica, confiada, serena, valiente, llevando en los labios un salmo de alabanza: “Cantad al Señor un cántico nuevo, cantad al Señor, toda la tierra. Contad a los pueblos su gloria, sus maravillas a todas las naciones”.

Los pobres, tu Iglesia, como tu Hijo y en comunión con él, siempre indefensos ante los poderosos y nunca vencidos, proclamaremos en nuestra debilidad tu grandeza: “El Señor es rey, él gobierna a los pueblos rectamente”. Y te suplicaremos confiados: “Guárdanos, como a la niña de tus ojos”.