La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

En el ecuador del Sínodo

El Sínodo extraordinario sobre la familia ha llegado a su ecuador. Y lo ha hecho con la ponencia del Relator General, el Cardenal Peter Erdö, en la que se recoge una síntesis de las aportaciones que se han realizado en la primera semana de trabajo. En una “Relatio” dividida en tres partes, el Cardenal Erdö ha querido incidir en un primer momento de escucha para mirar la realidad de la familia hoy, con la complejidad de sus luces y de sus sombras; un segundo apartado con la mirada fija en Cristo para repensar con renovada frescura y entusiasmo cuanto la revelación, transmitida en la fe de la Iglesia, nos dice sobre la belleza y la dignidad de la familia; y un último momento de encuentro con el Señor para saber discernir los caminos con los cuales renovar la Iglesia y la sociedad en su compromiso por la familia.

En este amplio panorama ha habido espacio para abordar cuestiones tan diversas como la emergencia educativa, que tanto atañe a las familias; la preparación de los novios a la vida matrimonial; los aspectos positivos que es preciso valorar en la vida de las personas divorciadas vueltas a casar, o en las personas homosexuales. Los miembros del Sínodo tienen por delante una gran tarea. No es un recorrido fácil, pero a buen seguro el camino colegial de los obispos presididos por el Sucesor de Pedro, y la implicación de todo el pueblo de Dios bajo la acción del Espíritu Santo, podrá guiar a la Iglesia para encontrar vías de verdad y de misericordia para todos.