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La Universidad Eclesiástica San Dámaso rinde homenaje al Cardenal Rouco Varela

ROUCO-COPE-OKLa Universidad Eclesiástica San Dámaso ha rendido un homenaje a su Gran Canciller, Cardenal Antonio Mª Rouco Varela, Arzobispo Emérito de Madrid Administrador Apostólico, por sus 20 años de ministerio episcopal al frente de la diócesis. Y lo ha hecho mediante un Acto Académico en el que ha sido presentado el libro editado en su honor, “Palabra, Sacramento y Derecho”.

Al homenaje han asistido los Arzobispos de Granada, Mons. Javier Martínez, Toledo, Mons. Braulio Rodríguez, Oviedo, Mons. Jesús Sanz, y Zaragoza, Mons. Manuel Ureña; y los Obispos Auxiliares de Madrid, Mons. Fidel Herráez y Mons. Juan Antonio Martínez Camino, SJ.

Después de unas palabras de saludo del Rector de la UESD, Javier Prades, el Dr. Manuel Aróztegui Esnaola, Profesor numerario de la UESD, y Editor del libro, ha presentado la obra. El encuentro ha concluido con la intervención del Cardenal Rouco, Sus palabras han girado en torno a  la historia de un proyecto universitario al servicio de la comunión de la Iglesia y de la Evangelización, que ha explicado en tres partes: el punto de partida, el hecho –San Dámaso- y un doble presupuesto eclesial intelectual para comprender la historia de la actual San Dámaso.

 El punto de partida, ha señalado, “tiene un sitio en la vida de trasfondo que vale para San Dámaso y para el ejercicio del ministerio episcopal de un obispo que fue ordenado el 31 de octubre de 1976, once años escasos después que se cerrase el Concilio Vaticano II y que había sido anteriormente universitario: profesor en Salamanca, vicerrector de la Pontificia, en Munich, toda mi experiencia parroquial, etc. El sitio en la vida de esos años y que condiciona mi vida tiene que ver con los imperativos pastorales de la Iglesia para el final del milenio”.

En cuanto al hecho, el Cardenal Rouco ha dicho que “para que el centro de estudios de la diócesis de Madrid, ya con cierto carácter universitario, pudiera responder a  lo que el Señor le pedía, y nos pedía, en ese momento de la historia de la la iglesia y de la diócesis,había que llevar a San Dámaso por el camino de la universidad, de una manera clara. Y con una idea de universidad inspirada en su nacimiento y en su desarrollo como un lugar de estudio, de docencia, de investigación al servicio de la fe. Peor no un servicio de la fe vivido bajo el imperativo de una concepción de la libertad de cátedra sin limite alguno, sin consideración de lo que significa la fe. Era esencial que ese lugar de estudio, docencia e investigación al servicio de la fe fuese vivido en la comunión de la Iglesia, para que fuese fecundo evangelizadoramente, y no lugar de crisis de fe. Y ahí nace la universidad”.

Además, ha señalado la importancia de la formación de un ambiente intelectual, espiritual y cultural, “que favoreciese el sí de la fe, de toda la diócesis, en comunión con las demás iglesias diocesanas y particulares de España, y en comunión con la iglesia universal, donde el sí a Cristo con respeto a la salvación del hombre, fuese neto, que se creyese deverdad que Cristo es el que salva  y que no hay otro camino de salvación, no hay otra alternativa, ni en la historia, ni después de la historia”.

“Por fin, y como otro elemento que ofrezco desde mi experiencia personal para comprender la historia de San Dámaso”, ha reconocido, “había que continuar contribuyendo a la positiva y fecunda aplicación del Concilio Vaticano II. San Dámaso nace como facultad y como universidad en la última década del siglo XX y la primera del siglo XXI. Pensar que podemos dispensarnos de tener como gran preocupación pastoral la aplicación del Vaticano II es una ingenuidad de primer orden, y que no va a ser superada por el presente y el futuro de la iglesia, vamos a seguir necesitando de la aplicación del Vaticano II”.

Don Antonio ha hecho alusión al Papa Benedicto XVI, a quien “le tocó el último año abrir la puerta de las celebraciones, de la valoración del Vaticano II; al Papa Francisco le tocará al año que viene y lo hará con toda seguridad”.  “No podemos olvidar una comprensión de la formación teológica, como una ciencia comprensiva, no solo la teología dogmática, la ciencia teológica comprende el servicio de la razón humana al conjunto, a la gran tarea de la comprensión de la vivencia de la fe y del testimonio de la fe”.

Finalmente, ha señalado que “antes se hablaba de asignaturas auxiliares, se hablaba de ciencias consecuenciales. La ciencia teológica tiene un corazón, pero tiene unos presupuestos imprescindibles, que tienen que ver  con la ciencia, con el mundo de la escritura, y con la historia de la Iglesia en todo su desarrollo, en general y en particular, con la historia del pensamiento, y tiene que ver con ese desarrollo de ese despliegue en facultades especiales, como se ha venido produciendo a lo largo del último siglo. Lo que tenemos en Madrid, la facultad de literatura, la de filosofía y facultad de derecho canónica. Son las claves para entender la aportación personal del que habla al nacimiento de la Universidad Eclesiástica San Dámaso”.

Homenaje de los universitarios católicos al Cardenal

Pastoral Universitaria organiza un homenaje al Cardenal Antonio Mª Rouco Varela, Arzobispo Emérito de Madrid, con motivo de sus 20 años como pastor al frente de la diócesis. Programado para el martes 14 de octubre, dará comienzo a las 19,00 horas con la celebración de una Eucaristía en la Capilla de la Facultad de Derecho. A partir de las 20,00 horas, los profesores y estudiantes universitarios que quieran podrán mantener un encuentro con el Cardenal.