La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Beato Álvaro del Portillo

Madrid acoge mañana sábado la beatificación de don Álvaro del Portillo, estrecho colaborador durante varias décadas y sucesor de san Josemaría Escrivá de Balaguer al frente del Opus Dei. Al estampar su firma en el decreto, el Papa Francisco propone como modelo de santidad a un sacerdote madrileño que justamente se caracterizó por proponer a todos de forma incansable el ideal de la santidad, no como una meta al alcance de unos pocos elegidos, sino como un estilo de vida al que están llamados todos los bautizados.

Estos planteamientos entroncan a la perfección con la doctrina del Concilio Vaticano II, en el que por cierto, Álvaro del Portillo tuvo una destacada participación. Juan Pablo II se refirió al fundador del Opus Dei como «el santo de lo ordinario», por su insistencia en vivir la santidad en el día a día, en el hogar, en el trabajo… Don Álvaro profundizó en esta línea y puso en marcha más de 40 iniciativas contra la pobreza en todo el mundo, de tal modo que la caridad se expresara en la vida del Opus Dei mediante el lenguaje que le es más propio: las obras. Toda esa labor se ha estado dando a conocer a la opinión pública en estos días previos a la beatificación. Gracias a ello, muchas personas están descubriendo en don Álvaro del Portillo a una fascinante personalidad, con un mensaje plenamente actual y vigente para nuestro tiempo.