La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
Carta pastoral de Mons. Juan Antonio Reig Pla, Obispo de Alcalá de Henares:

La ideología de género y sus derivaciones [teorías “queer”] como “estructuras de pecado”

Juan_Antonio_Reig_Pla7La Diócesis de Alcalá de Henares celebra este curso el Año la Vida Consagrada (junto con la Iglesia Universal) y el Año Jubilar Teresiano (con toda la Iglesia que camina en España); pero además, la Diócesis Complutense vivirá este curso el Año de la Caridad que prolonga los años ya celebrados en la diócesis de la Fe y de la Esperanza.

Con ocasión de todo ello el Obispo diocesano Mons. Juan Antonio Reig Pla ha publicado una Carta Pastoral bajo el título «Hemos conocido el amor»; en dicha Carta Mons. Reig, al explicar a qué nos enfrentamos y la presencia del mal dedicada sendos apartados a advertir sobre «la ideología de género y sus derivaciones [teorías “queer”] como “estructuras de pecado”», así como a tratar la cuestión de la «alarma educativa y agenda “queer”». Monseñor Reig recuerda, además, la relación entre estas ideologías y el cambio, para mal, de las leyes que protegían la vida humana, el matrimonio y la familia.

El Obispo de Alcalá de Henares explica en su Carta que «en contra de lo que se pudiera pensar, advertir sobre la ideología de género y las teorías “queer” es defender la Doctrina Social de la Iglesia; plantear la justicia social y la solidaridad sin proponer la redención del corazón implica no conocer el corazón humano. La caridad y la castidad (poseerse para poder donarse) se reclaman y necesitan mutuamente. Nadie puede dar lo que no posee. Quien no viva, por la gracia de Dios, castamente no podrá donarse en el matrimonio y en la familia, o en la comunidad, pero tampoco podrá hacerlo, con verdad, en el ámbito de lo social (trabajo, empresa, política, etc.)».

Con palabras del Papa Francisco, Mons. Reig recuerda al final de su reflexión sobre la materia: “«Dios es amor». No es un amor sentimental, emotivo, sino el amor del Padre que está en el origen de cada vida, el amor del Hijo que muere en la cruz y resucita, el amor del Espíritu que renueva al hombre y el mundo” (Ángelus, 26-5-2013). Necesitamos obreros que propongan con libertad y valor este Amor crucificado y resucitado a todos nuestros conciudadanos, sin embargo, «algunas personas no se entregan a la misión, pues creen que nada puede cambiar y entonces para ellos es inútil esforzarse. Piensan así: «¿Para qué me voy a privar de mis comodidades y placeres si no voy a ver ningún resultado importante?». Con esa actitud se vuelve imposible ser misioneros. Tal actitud es precisamente una excusa maligna para quedarse encerrados en la comodidad, la flojera, la tristeza insatisfecha, el vacío egoísta» (Exhortación Apostólica sobre el anuncio del Evangelio en el mundo actual, n. 275, 24-11-2013).

Texto al que se hace referencia:
http://www.obispadoalcala.org/noticiasDEF.php?subaction=showfull&id=1411464329&archive=