La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
MENSAJE DEL PAPA A LAS JORaNDAS

Los bienes temporales y el orden social deben estar al servicio e la persona, indica el Papa en un mensaje a las Jornadas Católicas por Europa

 Los bienes temporales y el orden social deben estar al servicio de la persona». Para afrontar uno de los grandes desafíos para la Iglesia en Europa – que es el de «encontrar caminos efectivos para llevar la luz del Evangelio a los asuntos más urgentes que afectan al continente» – el Papa Francisco señala que es necesaria la participación de todos los fieles, bajo la dirección del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa y la Comisión de Conferencias Episcopales Europeas. El Obispo de Roma alentó a los participantes y organizadores de las II Jornadas Católicas por Europa, que se celebran en Madrid sobre el tema «La Fe Cristiana y el futuro de Europa».

La asamblea de obispos se inauguró con un mensaje firmado por el Cardenal Secretario de Estado de Su Santidad, Pietro Parolin, y leído por el Secretario de la Comece, don Patrick Daly.

En la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, el Papa Francisco nos recuerda que «desde el corazón del Evangelio reconocemos la íntima conexión que existe entre evangelización y promoción humana» (178), señala el Cardenal Parolin. Y asegura que el Papa Bergoglio anima a los 200 participantes, que se reúnen en la capital española hasta el domingo 21, «a profundizar en su propia búsqueda de la santidad a través del firme compromiso de oración personal y conversión» y a ofrecer «a los diversos ámbitos de la sociedad un testimonio más coherente y gozoso, que despierte las conciencias de una realidad en la que los bienes temporales y el orden social deben estar al servicio de la persona y su plenitud en Dios».

El Santo Padre reitera que una Iglesia «que presta mayor atención a las necesidades materiales de los que sufren, también aprenderá a ofrecer un anuncio más convincente de la verdad y de la salvación a los que tienen hambre y sed de vida eterna y a aquellos que piden “razón de la esperanza que está en vosotros” (1 Pedro, 3:15)».

El mensaje pontificio culmina encomendando a todos los participantes en este encuentro al cuidado amoroso de Nuestra Señora de Europa. Y con la Bendición Apostólica, como muestra de gracia, paz y alegría.