La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Lecciones del No escocés

Las brumas nacionalistas procedentes de Escocia se han despejado con la victoria del No en el referéndum en pos de la independencia. Es hora de sacar las primeras conclusiones de esta decisión del pueblo escocés, que pueden servir de lección más allá de aquellas fronteras. Aunque el líder independentista Alex Salmond, el gran perdedor de esta cita, avise de que el proceso se ha parado “en este momento”, no se puede negar que Europa ha respirado al conocer el rechazo a la ruptura. El proyecto de integración europea ha ganado tiempo para demostrar a los ciudadanos que lo que necesita el viejo continente son propuestas políticas que aúnen voluntades y esfuerzos y no que rompan y disgreguen.

Una de las más claras enseñanzas del No escocés ha sido la  aparición estelar de una mayoría silenciosa. Una parte no desdeñable de la sociedad, que durante el proceso ha estado sometida a la presión del silencio por la presión nacionalista, ahora ha hablado con más claridad de la que se podía prever. Y esa mayoría suele existir en todos los territorios en los que el nacionalismo tiende a ocupar todo el campo, imponiendo una hegemonía virtual. Por último, se puede hablar también de la responsabilidad de David Cameron al haber generado una inestabilidad que ahora tiene su coste político y económico. El Premier ha corrido un riesgo innecesario. Ahora es preciso restañar heridas y mostrar día a día que caminar juntos es mejor en todos los sentidos.