La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Gil Tamayo considera urgente la figura del “animador de la cultura y la comunicación en diócesis y parroquias”

10351889_814012968638803_8002117952385796206_nEn el seminario sobre la comunicación de la Iglesia, el Secretario General de la Conferencia Episcopal Española, José María Gil Tamayo impartió una conferencia sobre la eclesiología de comunión en la sociedad de la comunicación. A partir del nombre de pila del Hijo de Dios, que es el Verbo, Palabra, Comunicación, fue repasando los fundamentos teológicos que nos ayudan a comprender la comunicación al servicio de la comunión en la Iglesia. Destacó el sacerdote que no es posible la comunión sin comunicación. Y citando diversos documentos del Magisterio eclesial sobre la comunicación, desde el Concilio Vaticano II, destacó que el mejor modo comunicativo es la comunión y que la imagen del Buen Samaritano puede iluminar en forma espléndida este horizonte. Al adaptar estos conceptos a la realidad cotidiana de la vida eclesial en una diócesis y en una parroquia, José María Gil planteó algunos desafíos prioritarios, entre los cuales consideró urgente la figura del animador de la cultura y la comunicación.

De la autoridad a la relación

Más adelante, el profesor Galo Pozo continuó reflexionando acerca de la relación humana y su itinerario. Profundizó sobre la construcción de expectativas en la relación con otros y sobre el cambio de paradigmas en los procesos relacionales. Afirmó el psicólogo ecuatoriano las enormes bondades que supone cambiar el paradigma del principio de autoridad al principio de relación.

Más adelante, la profesora Silvia Pellegrini profundizó en la relevancia de contar con una estrategia de comunicación. Explicó la dinámica de la comunicación institucional en una sociedad plural y en el actual contexto cultural y tecnológico, y cómo el modo de comunicarse refleja o no la identidad de la institución.

La decana de Comunicaciones en la UC de Chile sostuvo que la tendencia a hablar desde el yo personal e institucional es lo más fácil y conlleva riesgos.  En cambio, hablar desde el otro permite una mejor relación en la comunicación.

Ante la crisis: disponibilidad y transparencia

En la sesión de la tarde, el profesor chileno Jaime Coiro expuso los pasos necesarios para abordar una crisis desde la mirada espiritual y pastoral en la perspectiva del Buen Samaritano. En esa línea, abordó los procesos que ayudan, en la Iglesia, a la detección temprana de situaciones de este tipo que permita una gestión preventiva. El portavoz de la Conferencia Episcopal de Chile se detuvo en los aprendizajes que la Iglesia de su país ha venido reflexionando en el manejo de los dolorosos casos de abuso a menores que han involucrado a clérigos, y ofreció algunas pistas para instalar una cultura comunicativa de la cercanía, disponibilidad y transparencia, siempre con la primera mirada puesta en las personas que sufren.

En redes sociales: humildad, humanidad y humor

La segunda jornada del Seminario concluyó con la charla del profesor español Arturo Merayo, que explicó el sentido y fundamentos de las redes sociales, su especificidad, códigos y lenguajes, y las razones por las cuales es necesario estar presente en los medios sociales, pero no de cualquier modo. Explicó el catedrático que la cultura del encuentro requiere diálogo, menos propaganda y más conversación, por lo que se hace indispensable aprender a hablar el propio idioma de los medios sociales. Revisando experiencias bien y mal logradas, propuso la estrategia de las tres “haches”: humildad para acoger a los seguidores; humanidad como expresión de cercanía y comprensión; y humor, el necesario toque gracioso.