La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El cardenal Cañizares

El regreso del cardenal Antonio Cañizares para regir los destinos de la Iglesia en Valencia, su Iglesia nutricia, es una singular expresión de afecto del Papa Francisco hacia la Iglesia en España y hacia la persona del cardenal nacido en Utiel. El Cardenal Cañizares ha cumplido un servicio a la Iglesia universal en el gozne del cambio de pontificado que, sin lugar a dudas, contribuirá a la fecundidad de su ministerio y beneficiará a la Iglesia en España. Una muestra de esa experiencia de romanidad ha sido la preciosa carta que, el hasta ahora Prefecto de la Congregación del Culto Divino, ha remitido a su nuevos diocesanos. Una carta en la que el cardenal Cañizares, en una perspectiva teresiana como si fuera espejo del libro de su vida, se presenta como un hombre de profunda vida espiritual, consciente de que su misión es ser portador de Jesucristo a todos los hombres, en particular a los más pobres y marginados.

Con la designación del Cardenal Cañizares para la diócesis de Valencia, esta Iglesia se convierte en un foco de referencia en el conjunto de la comunidad creyente en España. La vitalidad con la que se vive y se expresa la fe en la Iglesia en Valencia, que ha sabido alentar con su testimonio de vida el hasta ahora arzobispo de esa tierra, monseñor Carlso Osoro, se verá acrecentada por el aliento que el cardenal Cañizares impregnará con el ejercicio de su ministerio apostólico. Sin lugar a dudas un día se podrá decir que don Antonio Cañizares ha sido profeta de verdad y de bien en su tierra.