La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Un curso de dos días sobre las claves del arte de saber amar

UnknownCon un sugestivo programa que abarca desde el arte de convertirse en amador hasta el lado oscuro y el lado luminoso de la dualidad, se organizan en Madrid dos jornadas de conferencias a cargo de Pedro Juan Viladrich que se desarrollarán a lo largo del fin de semana comprendido entre el 20 y 21 de junio próximos. Como novedad, la asistencia a estas Jornadas será de pago en un Madrid cargado de actos culturales de todo tipo durante todos los días.

Cualquier persona, más dentro matrimonio, puede tener la impresión de que la comunicación amorosa es una asignatura pendiente o, dicho de otro modo, con resultados inestables, en la que se anda y desanda, se gana y se pierde, pero donde se puede mejorar. Esta impresión es verdadera porque, mientras vivimos, ni estamos concluidos, ni nos conocemos del todo. Siempre somos aprendices. En las Jornadas se pretende enseñar a amar bien, evitándo así ignorancias, sorpresas, disgustos, errores y fracasos.

A lo largo de las sesiones, los organizadores se proponen explicar ciertas claves principales del saber amar y de su arte, con el objetivo de mejorar pronto nuestra práctica de manera apreciable. Nada es más práctico que una buena teoría, porque el poder ser lo que soñamos ser depende de una dosis suficiente de verdad sobre nosotros mismos, como amadores, y sobre la trama interna de la correspondencia y la unión amorosa. Examinaremos esas claves con la ayuda de flashes de casos reales, cuyas disfunciones están dentro de los límites de lo que puede ocurrir en la dinámica ordinaria de cualquier pareja, en torno al siguiente sumario:

  1. El amor no es solamente cosa de uno, ni de dos, sino de tres. Una fascinante y misteriosa forma conjunta de ser. La unión y sus tres dimensiones: el yo, el tú y el nosotros.
  2. La cuestión del yo. De la necesidad de ser amado a la capacidad de amar. La metamorfosis o transformación en amador y su energía básica. La cuestión clave del sujeto real de la predilección. ¿Cómo saber si realmente amo a alguien?
  3. Algunos trucos clásicos para promover y hasta acelerar la transformación en amador. Y, en el lado opuesto, el cierre egocéntrico sobre uno mismo, la incapacidad de amar y algunas de sus anomalías básicas. La apropiación, la utilización, la prepotencia, la violencia, la coacción y el universo de la falsedad como actitudes subjetivas.
  4. La cuestión del yo y el tú. La escena de la dualidad, los valores que aporta y la constitución de la correspondencia. Un extraordinario entrelazamiento o manera complementaria de ser. La dinámica don-acogida-don.       La desnudez del don y de la acogida: el encuentro con la intimidad y la confianza.
  5. El lado luminoso de la dualidad. El conocimiento real del otro como otro distinto. El crecimiento o potenciación de la diferencia. El respeto. El lado oscuro de la dualidad: el desconocimiento y las proyecciones dominativas, posesivas y utilitaristas sobre el amado. La anulación de la dualidad. La falta de aprecio y espacio, el sometimiento y el universo de la falsedad. La crisis de la confianza íntima. La asfixia vital del amado.
  6. La cuestión del nosotros. El amor verdadero es engendrador. El primer estadio del ser unión: las dinámicas del enamoramiento. El nuevo y maravilloso ser que tu me haces ser y su entrelazamiento como sentimiento compartible y como identidad biográfica conjunta. La fundación de la unión conyugal. Las dinámicas de conservación, crecimiento y restauración de heridas. Las obras del nosotros. El hijo como paradigma. Los valores del nosotros. La incondicionalidad biográfica: el valerlo todo, desnudos de todo. La compañía y la confianza íntimas. La ayuda mutua y la complicidad. Una especial consideración del movimiento de acogida, de la leal fidelidad y de la misericordia conyugal. El humor conyugal: el buen amor tiene buen humor.
  7. Los bienes cíclicos de la unión y su trascendencia. La tercera estancia de la unión. Su fuerza de irradiación sobre la genealogía.       Los riesgos de la unión. El desánimo en la predilección o el regreso del amador a la autopredilección. Desajustes, huidas e injusticias de la correspondencia. Espacio y respeto. Ternura y maltrato. Paciencia, impaciencia, rigideces e intransigencias. Formas brutas y sutiles del desprecio. El ocultamiento de la intención por corrupción de la misma. Las simulaciones, fingimientos, utilizaciones y mentiras. ¿Y ahora que hacemos con lo nuestro?
  8. Las heridas y el perdón. En el amor, la estructura y dinámica del perdón también tiene tres escenas: la de cada yo, la del entrelazamiento, la de la ternura y misericordia con la unión. Ser inocente tiene mucho peligro: la maligna administración de la inocencia. Verdugos y víctimas: el tiempo de herir no es el mismo que el de curar. La trampa de la transferencia de culpas: nadie quiere ser culpable. La humildad recíproca y su adecuada acogida. El extenuante regreso a la confianza desnuda.       Amar es creer, pero también crecer. No hay crecimiento de la unión sin el arte del perdón. Trucos clásicos para reabrir la esperanza y la desnudez de la confianza. Hechos y no sólo palabras.
  9. Una viaje, a modo de conclusión, desde el Edén a Caná de Galilea. Una inquietante ojeada a la soledad de la mujer y otra a la del varón. La Madre en Caná y la rapidez con la que el vino se avinagra. El vino nuevo y la famosa zarza que arde. Realmente, el amor verdadero tiene algo del fuego y del vino: nos hace arder alegremente sin calcinarnos.