La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Israelíes y palestinos aceptan acudir al Vaticano para rezar por la paz junto al Papa

1_0_802181El Papa ha vuelto a invitar a los presidentes de Israel y de la Autoridad Palestina a rezar juntos por la paz, en su casa en el Vaticano durante la visita que hizo al muro que separa la ciudad de Belén. El resultado ha sido inmediato: las autoridades israelíes y palestinas celebrarán una “cumbre” en el Vaticano el próximo mes de junio para rezar juntas por la paz.

Igualmente, Francisco renovó el llamamiento que Benedicto XVI hizo en este lugar: que sea universalmente reconocido el derecho del Estado de Israel a existir y a gozar de paz y seguridad dentro de unas fronteras internacionalmente reconocidas. “La paz es urgente para toda la región, que la solución de los dos Estados, palestino e israelí, sea una realidad; pido a Dios que nunca más suceda un crimen como el de seis millones de judíos víctimas de la Shoah”, dijo el Papa Francisco, deplorando con profunda tristeza también el cruel atentado perpetrado este sábado en Bruselas, acto criminal de odio antisemita.

En la ceremonia de bienvenida, en Tel Aviv, tercera etapa de su peregrinación a Tierra Santa, escenario histórico para las grandes religiones monoteístas, Judaísmo, Cristianismo e Islam y punto de referencia espiritual para gran parte de la humanidad, el Papa agradeció cordialmente la acogida que recibió en el Estado de Israel. El Papa Francisco destacó los 20 años de relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y el Estado de Israel, favoreciendo cada vez más intercambios buenos y cordiales, como atestiguan los dos Acuerdos ya firmados y ratificados y el que se está fraguando en estos momentos. En este espíritu, dirigió su saludo «a todo el pueblo de Israel», deseando que «se realicen sus aspiraciones de paz y prosperidad».



Tras las huellas de sus Predecesores en Tierra Santa, donde visitará algunos de los lugares más significativos de Jerusalén, ciudad de valor universal – Jerusalén significa “ciudad de la paz”- el Papa suplicó a «cuantos están investidos de responsabilidad que no dejen nada por intentar en la búsqueda de soluciones justas a las complejas dificultades, de modo que israelíes y palestinos puedan vivir en paz. Es necesario retomar siempre con audacia y sin cansarse el camino del diálogo, de la reconciliación y de la paz. No hay otro camino». Y renovó el llamamiento que «Benedicto XVI hizo en este lugar: que sea universalmente reconocido que el Estado de Israel tiene derecho a existir y a gozar de paz y seguridad dentro de unas fronteras internacionalmente reconocidas. Que se reconozca igualmente que el pueblo palestino tiene derecho a una patria soberana, a vivir con dignidad y a desplazarse libremente. Que la “solución de los dos Estados” se convierta en una realidad y no se quede en un sueño».

Destacando su visita al Memorial de Yad Vashem, en recuerdo del holocausto, tragedia «símbolo de hasta dónde puede llegar la maldad del hombre», alimentada por falsas ideologías, olvidando la dignidad y respeto fundamental de la persona, sin distinción del pueblo al que pertenezca o la religión que profese.

Recordando también que entre las víctimas se cuentan muchos cristianos y otras personas, el Obispo de Roma invitó a que “sin olvidar nunca el pasado, promovamos una educación en la que la exclusión y la confrontación dejen paso a la inclusión y el encuentro, donde no haya lugar para el antisemitismo, en cualquiera de sus formas, ni para manifestaciones de hostilidad, discriminación o intolerancia hacia las personas o los pueblos”.

Con un abrazo a todos los ciudadanos israelíes a los que manifestó su cercanía, especialmente a los que viven en Nazaret y en Galilea, donde están presentes también muchas comunidades cristianas, el Papa Bergoglio saludó a todos los cristianos, asegurando que están siempre en sus oraciones. Los animó así a la esperanza, al testimonio de reconciliación y perdón, siguiendo la enseñanza y el ejemplo del Señor Jesús, que dio la vida por la paz entre los hombres y Dios, entre hermano y hermano.