La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

La viuda e hijos de Oswaldo Payá contaron al Papa el “accidente” que costó la vida al disidente cubano

FranciscoFamiliaPayaLa viuda y los hijos del líder opositor cubano Oswaldo Payá, muerto en un supuesto accidente de tráfico el 22 de julio de 2012, contaron a Su Santidad el Papa, que los recibió en audiencia privada el pasado miércoles, los detalles del atentado contra el disidente y la represión en la isla. Según narra el periódico de Miami “El Nueva Herald”. .

“Al Santo Padre le hablamos del atentado a mi papá y a Harold (Cepero). La represión a la oposición. La realidad cubana. La propuesta de plebiscito. La iglesia en Cuba”, escribió la hija, Rosa Maria Payá, en uno de sus muchos tweeters después del encuentro.

Payá y otro disidente, Harold Cepero, murieron el 22 de julio del 2012, en lo que el gobierno cubano calificó como un accidente de tráfico. La familia Payá ha acusado a agentes de la Seguridad del Estado cubana de haber provocado el fatal choque.

La familia también le habló al Papa sobre la necesidad de realizar elecciones libres y pluripartidistas en Cuba, y el Sumo Pontífice, de origen argentino, reconoció el derecho de los cubanos a decidir su propio destino, según otros tweeters enviados por Rosa María. “El Papa bromeó sobre la posibilidad de ponerse guayabera q una familia cubana en el exilio nos dio para él”, agregó Rosa María en otro tweeter enviado desde su cuenta: @rosamariapaya.

“Feliz y agradecida a Dios y a Su Santidad Francisco @Pontifex_es por recibirnos y conversar hoy en Audiencia Privada”, escribió Rosa María en otro twitter. No dio más detalles sobre los comentarios del Papa a la familia. Rosa Maria también mencionó que en el 2005 su padre envió una carta al entonces papa Benedicto XVI, en la que dijo que había “recibido informaciones … sobre el peligro de ser encarcelado o aniquilado”. Pero la hija no explicó si la familia entregó una copia de la carta al nuevo Sumo Pontífice.

El encuentro comenzó a las 9:22 a.m. hora local y tuvo una duración de 23 minutos, según informó en su página en internet el Movimiento Cristiano Liberación (MCL), que fundó el propio Oswaldo Payá. El Papa y los miembros de la familia también hablaron sobre la “realidad de los cubanos, la propuesta de plebiscito y la situación de la Iglesia en Cuba”, agregó el MCL en su página. El MCL y la familia del líder opositor expresaron su agradecimiento al Papa por “la gracia concedida y la comprensión encontrada”, según la página digital.

La familia salió de Cuba después de la muerte de Payá, al decir que estaban bajo constante presión por parte de agentes de la Seguridad del Estado cubana. Ahora residen en el sur de la Florida.

El MCL se fundó el 8 de septiembre de 1988 y tiene entre sus objetivos el “cambio pacífico y democrático en Cuba y el respeto a la dignidad humana”.

Payá y Cepero murieron mientras realizaban un viaje en auto hacia el oriente de la isla en compañía de dos extranjeros, el español Angel Carromero y el sueco Aaron Modig, para entrevistarse con disidentes y entregarles ayuda del exterior. La familia de Payá y Carromero han alegado que el auto alquilado que conducía el español fue embestido por otro conducido por agentes de la Seguridad del Estado, que lo forzaron a salirse de la carretera cerca de la ciudad de Bayamo.

A Carromero se le juzgó en Bayamo acusado de exceso de velocidad, a consecuencia del cual perdió el control del auto y chocó contra un árbol. Se le encontró culpable y fue condenado a cuatro años de prisión, pero se le envió a España a fines del 2012 bajo un tratado bilateral que permite a los reos de ambos países cumplir sus penas en sus propias naciones de origen.

Modig sólo ha dicho que estaba dormido cuando ocurrió el choque. Carromero, quien ahora está en libertad condicional, publicó recientemente un libro sobre el caso donde repite que su auto fue embestido y critica veladamente el silencio de Modig.

La familia Payá ha pedido en repetidas ocasiones a la Unión Europea, a las Naciones Unidas y a la Organización de Estados Americanos una investigación independiente sobre las muertes. Una demanda legal radicada en España –porque Payá era ciudadano español– se denegó.