La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Necesitamos ayuda en Ceuta y Melilla

El salto de la valla de Melilla por parte de 500 inmigrantes pone de manifiesto, una vez más, que estamos ante un problema grave. Hay decenas de miles de personas en Marruecos que han hecho meses de un largo viaje huyendo del hambre, del desorden creado por Al Qaeda en el Sahel y de la falta de esperanza. La colaboración de las autoridades marroquíes ha provocado que sea más difícil conseguir cruzar el Estrecho de forma clandestina. La entrada a través de las Ciudades Autónomas es casi la única posible. Es lógico que las autoridades de Bruselas nos hayan recordado que no todo vale para contener la entrada de inmigrantes. Hay fórmulas que contravienen el necesario respeto a la dignidad humana. Europa es Europa por algo. Pero la Comisión no puede solo recordarnos ciertos principios.

Ceuta y Melilla son la frontera sur de la Unión Europea. La ayuda de la agencia Fortex, con dinero, colaboración de otros países e ideas, es decisiva en este momento. Pero la diferencia de renta entre el norte de África y Europa es tan abismal que es difícil pensar que se puede contener el movimiento migratorio solo con medidas policiales. La cooperación al desarrollo, que ha fracasado en esta región, tiene que volver a formularse.