La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El Papa en Santa Marta advierte sobre los hipócritas que se disfrazan de santos

papa santa martaLa Cuaresma es un tiempo para «arreglar la propia vida», «para acercarse al Señor». Esto es lo que subrayó ayer Francisco en su homilía de la misa en la Casa Santa Marta.

El Santo Padre advirtió del riesgo de sentirse «mejores que los demás». Los hipócritas, señaló, «se maquillan de buenos» y no entienden que «nadie es justo por sí mismo», todos «tenemos la necesidad de ser justificados».

El Pontífice comenzó su sermón destacando que esta es la palabra clave de la Cuaresma, un tiempo favorable «para acercarse» a Jesús. Y comentando la Primera Lectura, tomada del Libro de Isaías, ha indicado que el Señor llama a la conversión a dos «ciudades pecadoras» como Sodoma y Gomorra. Esto, afirmó, demuestra que todos «tenemos que cambiar de vida», que buscar «bien en nuestra alma», donde siempre encontraremos algo. La Cuaresma, ha añadido, es precisamente este «arreglar la vida» acercándose al Señor. Él, dijo, «nos quiere cerca» y nos asegura que «nos espera para perdonarnos». No obstante, ha enfatizado, el Señor quiere «un acercamiento sincero» y nos pone en guardia de ser hipócrita.

Ciertamente, señaló, «no es toda la conversión», esta, en efecto, «es el encuentro con Jesucristo», pero «el signo de que nosotros estamos con Jesucristo es este: atender a los hermanos, a aquellos más pobres, a los enfermos, como el Señor nos enseña» y como leemos en el capítulo 25 del Evangelio de Mateo.