La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

De Cataluña a Crimea

 

– Le voy a hacer una pregunta capciosa: ¿Puede sacarle partido la Generalidad de Cataluña al referéndum de Crimea?

– No veo qué relación hay entre Cataluña y Crimea, amigo mío, a menos que quiera usted buscarle tres pies al gato.

– No crea. Verá: en Crimea se ha celebrado un referéndum a todas luces ilegal que ha confirmado la voluntad de Rusia de anexionarse esta región ucraniana. En Cataluña tenemos a un presidente de la Generalidad, que bien puede pasar por émulo de Putin, dispuesto a convocar otro referéndum ilegal para separarse de España. En el primer caso, Crimea, todo el mundo –quiero decir Europa y Estados Unidos- se ha opuesto a la consulta y en el segundo, Cataluña, se dedica a observar las cosas desde cierta distancia aunque no les parezca bien que una región de Europa se desgaje de la UE. Pero en los dos casos se puede dar una sutil semejanza: Pese a la ilegalidad cometida por Putin, el mundo occidental no va a tener más remedio que admitir el hecho consumado aunque decrete algunas sanciones económicas más o menos simbólicas. En Bruselas y Washington saben muy bien que no pueden apretar las tuercas a una Rusia que está dispuesta a todo para garantizar el resultado del referéndum, a menos que desencadenen una guerra comercial con gravísimas consecuencias para todos. En cuanto a Cataluña, si Mas se empeña en celebrar su referéndum o, como alternativa, en declarar unilateralmente la independencia de Cataluña, como ya ha amenazado, ¿qué podría hacer Europa aparte de admitir a regañadientes el hecho consumado?

– Bueno, pero lo que haga Bruselas no importa mucho; lo que interesa es saber qué hará el Gobierno de Rajoy, porque no creo que nadie esté pensando en movilizar los tanques como ha hecho Rusia en Crimea…

.- Ahí el quid de la cuestión. Parece obvio que el Gobierno no recurrirá a la fuerza para impedir la secesión; todo lo que ha dicho hasta ahora es que se limitará a cumplir la ley.

– O sea que aplicará el famoso articulo 155 de la Constitución, es decir, que adoptará las medidas necesarias para obligar a la Generalidad al cumplimiento de sus obligaciones… ¿Cómo va a hacerlo cuando ni siquiera ha podido obligarla al cumplimiento de las sentencias del Supremo a propósito de la enseñanza en español?

– Lo previsible en ese caso es que el señor Mas y su corte de la ANC, se pasen por el arco del triunfo  todas las medidas que trate de aplicarle Madrid puesto que, de facto, han dejado de reconocer la Constitución como norma que les afecte, igual que Rusia no reconoce al nuevo Gobierno de Ucrania. Me malicio, además, que Bruselas se encogerá prácticamente de hombros y dejará que España se las arregle ella sola como pueda. Pasarán unas semanas de desconcierto, la Cataluña “independiente” organizará sus instituciones como crea conveniente y pedirá a Bruselas un acuerdo transitorio mientras solicita formalmente su admisión en la UE en la convicción de que las autoridades europeas no van a cerrar las fronteras a sus productos… Otra cuestión es cómo va a supervivir esa nueva Cataluña sin los avales financieros de España. La Generalidad cree que con su plena autonomía fiscal le bastará para hacer frente a sus gastos y que el FMI no le negará los créditos que necesita. Y si pasa alguna penuria en los primeros tiempos, lo asumirá con el orgullo de haber “derrotado” a España.

– ¿Y no estaría legitimado el Gobierno de Rajoy a defender a los que se sienten españoles, como Rusia ha hecho con los filorrusos de Crimea?

– Primero, España no es Rusia y segundo Rajoy no tendrá más remedio que pugnar por que se cumpla la ley a sabiendas de que todos sus esfuerzos serán inútiles.

– Pues ya puede ir despidiéndose Rajoy de La Moncloa, aunque logre crear un millón de puestos de trabajo en un año…¿Pero usted cree que el PSOE de Rubalcaba o de Chacon o de quien esté al frente del partido, va a consentir que Cataluña sea independiente?

– Por supuesto que si. ¿No negoció Zapatero con ETA sin obligarla antes a entregar las armas? Eso mismo hará Rubalcaba, con el apoyo entusiasta de Pere Navarro, con la República de Cataluña: llegará a un acuerdo con el presidente  Artur Mas que permita la celebración de otro referéndum dentro de cinco o diez años para que España se convierta no ya en una federación sino en una confederación de países independientes… Mientras tanto, dará el visto bueno para que Bruselas admita a Cataluña como un nuevo miembro de la Unión y Rajoy pasará a la historia como un intransigente ultranacionalista, incapaz de leer el signo de los tiempos.

– Pero bueno, ¿usted cree que los españoles nos vamos a encoger de hombros ante esa perspectiva?

– Lo creo casi, casi a pie juntillas. Aquí cada cual vela por su cartera y su tranquilidad. La Patria, la nación, el orgullo de ser español, eso es para el PSOE  mera literatura. Y, además, a eso precisamente juega la izquierda, a romper todos los esquemas de nuestra cultura –religión, unidad nacional, principios morales, bandera, lealtad institucional…- para dar una sensación de libertad ciudadana que, en definitiva, no es otra cosa que ausencia de responsabilidades sociales y personales. Con el PSOE veremos no solo a Cataluña independiente sino al País Vasco con la anexión de Navarra, Galicia, Andalucía, Extremadura… Y le digo más: si Cataluña se empeña, conseguirá meter dentro de sus fronteras a Valencia y Baleares. Eso es lo que nos espera si Rajoy no consigue parar los pies a Artur Mas.

– Se me pone la carne de gallina. ¿No hay forma de que nada de eso ocurra?

– Se lo diré después de las elecciones europeas que, por cierto, son mucho más importantes de lo que piensa la gente que pretende dar un correctivo al Partido Popular quedándose en casa. ¿No se imagina ya a Elena Valenciano, con su broche tricolor liderando en Bruselas su particular campaña a favor del “derecho a decidir” o, mejor dicho, el “derecho a matar” al hijo antes de nacer? Quien aboga por el aborto en nombre de la libertad es que antes ha dejado de creer en la propia dignidad humana, incluida la de ser español. Es decir, no le imoortará admitir que Cataluña también tiene su “derecho a decidir”, es decir, su “derecho” a separarse de España tal y como propugna la Generalidad. Eso es lo que hay, amigo.