La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Francisco recuerda que «la vida de fe sin vida de caridad es hipócrita»

papa santa marta«¿Yo me avergüenzo de la carne de mi hermano, de mi hermana?» Esta fue una de las preguntas que el Santo Padre hizo ayer durante la homilía de Santa Marta. El Papa destacó que la vida de fe está unida estrechamente conectada a una vida de caridad hacia los pobres, sin la cual lo que se profesa es solo hipocresía.

Francisco explicó que el cristianismo no es una regla sin alma, un manual de observaciones formales para gente que lleva la cara buena de la hipocresía para esconder un corazón vacío de caridad. Asimismo recordó que el cristianismo es la carne misma de Cristo que se inclina sin vergüenza hacia quien sufre. Y para profundizar en este aspecto, el Pontífice tomó como referencia el Evangelio, donde Jesús dialoga con los doctores de la ley que critican a los discípulos porque no respetan el ayuno, a diferencia de ellos y de los fariseos que ayunan y practican mucho. El Santo Padre indicó que los doctores de la ley habían transformado las observaciones de los Mandamientos en una «formalidad», transformando la «vida religiosa», en «una ética» y olvidando la raíz, es decir «una historia de salvación, de elección, de alianza».

Así, Francisco afirmó: «recibir del Señor el amor de un Padre, recibir del Señor la identidad de un pueblo y después transformarla en una ética es rechazar ese don de amor. Esta gente hipócrita son personas buenas, hacen todo lo que se debe hacer. ¡Parecen buenas! Son ‘especialistas en ética’, pero ‘especialistas en ética’ sin bondad, porque ¡han perdido el sentido de pertenencia a un pueblo! El Señor da la salvación dentro de un pueblo, en la pertenencia a un pueblo».

Finalmente Francisco preguntó: «Cuando doy limosna, ¿dejo caer la moneda sin tocar la mano? Y si la toco por casualidad, ¿hago así, enseguida? Cuando doy una limosna, ¿miro a los ojos de mi hermano, de mi hermana? Cuando sé que una persona está enferma, ¿voy a verla? ¿La saludo con ternura? Hay un signo que quizá nos ayude, es una pregunta: ¿sé acariciar a los enfermos, los ancianos, los niños o he perdido el sentido de la caricia? ¡Estos hipócritas no sabían acariciar! Se habían olvidado… No avergonzarse de la carne de nuestro hermano: ¡es nuestra carne! Como nosotros hacemos esto con nuestro hermano, con nuestra hermana, seremos juzgados».