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Fernández Rojas: “la educación madrileña necesita reducir el abandono y fracaso escolar, y dar una respuesta a los jóvenes que ni estudian ni trabajan”

El presidente del Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid, Gabriel Fernández Rojas, avanzó ayer jueves a directores de las Escuelas Católicas de Madrid algunos de los aspectos básicos que recoge el Informe del Consejo Escolar sobre el Sistema Educativo Madrileño, que estará disponible en la web del Consejo a partir de la próxima semana. En el mismo se señala la necesidad de reducir el abandono y fracaso escolar, y dar una respuesta a los jóvenes que ni estudian y trabajan. II Asamblea de directores de ECM celebrada en el Colegio Divina Pastora

 

En este sentido, Gabriel Fernández explicó que por ser la escuela el ámbito donde nos jugamos el presente y futuro de toda sociedad desarrollada es necesario actuar de forma inmediata en tres cuestiones: mejorar el nivel educativo y obtener un menor abandono temprano (pasar del 23,5% actual que tenemos en España al 10%); prevenir el abandono escolar (actualmente en España en un 34% y en Madrid en un 24%, y lograr llegar al 18% que tienen en la UE); y dar una respuesta a ese 20% de jóvenes que ni estudian ni trabajan y que constituyen un drama humano, además de un coste económico.

 

El Presidente del Consejo Escolar de Madrid subrayó además, como una de la prioridades de la Comunidad de Madrid, la de reforzar el papel de los directivos y profesores “pilares por excelencia del sistema educativo”, dijo. Recordó en este sentido que el profesor determina al menos el 30% del éxito del proceso educativo; y que la función directiva condiciona un 25% de los resultados.

 

En último lugar, Gabriel Fernández explicó algunas de las herramientas que aparecen en el Informe del Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid  que pueden ayudar a la mejora de la educación madrileña, tales como: la autonomía escolar, los programas de excelencia, las evaluaciones externas y el bilingüismo. En este último capítulo tuvo palabras de elogio para BEDA, programa de bilingüismo impulsado por Escuelas Católicas de Madrid, actualmente implantado en más de 400 centros.

 

Al finalizar la Asamblea los directivos y representantes de los 348 centros de Escuelas Católicas de Madrid (FERE-CECA y EyG de Madrid) en los que se escolarizan 210.000 alumnos y en los que trabajan 14.000 profesores, acordaron la siguiente declaración:

 

1-. Los titulares y directivos renuevan, una vez más, su compromiso con la Misión evangelizadora que da alma y sentido a su apasionante labor educativa, máxime en este tiempo de Cuaresma y en la venidera Pascua de Resurrección. Ello se traduce en promover y aprovechar todas las oportunidades que acentúen nuestra identidad compartida y proyecto educativo común, y en definitiva, fomentar la cooperación y la colaboración interinstitucional e inter-centros.  En tal sentido, reiteran la responsabilidad de ESCUELAS CATÓLICAS DE MADRID en dinamizar este impulso de comunión solidaria y de siembra y acompañamiento de Fe.

 

2-. Asimismo, los titulares y directores reunidos en Asamblea manifiestan su disponibilidad a afrontar con entusiasmo el inminente proceso de admisión de alumnado y de escolarización. En tal sentido, reiteran ante la sociedad madrileña la identidad y calidad de la oferta educativa de sus centros. Una calidad avalada por el compromiso histórico de estas escuelas, en muchos casos centenarias, con la educación entendida de forma plena, es decir, en el sentido de crecimiento, acompañamiento, apoyo, inclusión, innovación, trascendencia, esperanza, familia… Una educación en definitiva, integral y evangelizadora, que nos da razón de ser.

 

3-. Por otro lado, trasladan al gobierno de la Comunidad de Madrid la necesidad de que siga priorizando la educación como un servicio inaplazable y prioritario, al que debe destinar el esfuerzo necesario que asegure su estabilidad y calidad. Por ello, es imprescindible la adecuada dotación económica de los conciertos educativos y la estabilidad de los mismos, con independencia de posibles y ocasionales vaivenes de alumnado.

 

Además, insisten en la necesidad de que el desarrollo y aplicación de la LOMCE en Madrid preserve y fomente, en la mayor medida posible, la autonomía organizativa, pedagógica y de gestión de los centros. Una autonomía que, indiscutiblemente, es un eficaz instrumento de dinamización, innovación y calidad.

 

4-. Y por último, la Asamblea de Centros manifiesta su satisfacción por la labor abnegada, callada y eficaz que, en beneficio de la educación y del conjunto de la sociedad, desarrollan los claustros, directivos, titulares y comunidades educativas en todos y cada uno de sus centros.

 

Por ello, solicitamos respeto y apoyo a los profesores, alumnos y titulares de todas y cada una de nuestras escuelas, artífices de un milagro cotidiano.