La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Francisco en Santa Marta: «No hay estilo cristiano sin cruz o sin Jesús»

1_0_687390 papaEl Santo Padre en la homilía de ayer jueves recordó que la vida del cristiano solo puedeseguir el ejemplo de Jesús. Humildad, dulzura, generosidad: este es el estilo cristiano, un camino que pasa para la cruz, como ha hecho Jesús, y es un camino que lleva a la alegría.

En el Evangelio propuesto por la liturgia de este jueves, Jesús dice a sus discípulos: «El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y venga conmigo». Francisco subrayó que este es «el estilo cristiano» porque Jesús ha recorrido antes este camino. Y lo explicó así: «Nosotros no podemos pensar la vida cristiana fuera de este camino. Siempre está este camino que Él ha hecho antes: el camino de la humildad, el camino también de la humillación, de negarse a uno mismo y después resurgir de nuevo. Pero, este es el camino. El estilo cristiano, sin cruz no es cristiano, y si la cruz es una cruz sin Jesús, no es cristiana. El estilo cristiano toma la cruz con Jesús y va adelante. No sin cruz, no sin Jesús».

El Papa prosiguió su homilía recordando que Jesús «ha dado el ejemplo» y aún «siendo igual a Dios», «se humilló a sí mismo, y se ha hecho siervo por nosotros». Francisco añadió que «este estilo nos salvará, nos dará alegría y nos hará fecundos, porque este camino de renegarse a sí mismo es para dar vida, es contra el camino del egoísmo, de estar apegado a todos los bienes solo para mí… Este camino es abierto a los otros, porque ese camino que ha hecho Jesús, de anulamiento, ese camino ha sido para dar vida.

Para concluir, el Pontífice explicó que «esta es nuestra alegría, y esta es nuestra fecundidad: ir con Jesús. Otras alegrías no son fecundas; solamente piensan – como dice el Señor – en ganar el mundo entero, pero al final pierde y estropea la vida. Al inicio de la cuaresma pidamos al Señor que nos enseñe un poco este estilo cristiano de servicio, de alegría, de abajamiento de nosotros mismos y de fecundidad con Él, como Él la quiere».