La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

COF lucentino sobre la reforma de la ley del aborto

El Centro de Orientación Familiar Juan Pablo II –COF- de Lucena, en la ciudad Córdoba, ha emitido un comunicado a favor de la vida naciente después de que el pleno del Ayuntamiento (IU y PPSOE) aprobase una moción  sobre la ley del aborto.  aborto-espontaneo

En el manifiesto, destaca que «la reforma emprendida por el gobierno no es la más adecuada para salvaguardar el derecho del niño no nacido; no obstante, supone un claro avance en la protección del nasciturus». Y afirma que «la vida es inviolable siempre, pero de modo especial en los indefensos como es el caso del no nacido, del anciano y del enfermo».

Además, expone que «la vida es el principal y más preciado de todos los derechos de la persona, porque de él nacen todos los demás» y que «el respeto a la vida y el reconocimiento de la dignidad de todo ser humano, desde su concepción hasta su muerte natural, o sea, desde el no nacido hasta el anciano y el enfermo, constituye un derecho inalienable que no puede ser menoscabado por intereses económicos, sociales, políticos o de cualquier otro tipo».

«Existen sobradas evidencias científicas, continúa, para afirmar que la vida, la vida humana, empieza en la fecundación. Por consiguiente, el cigoto, el embrión y el feto son las fases progresivas del desarrollo de un ser humano, distinto de la madre e identificable durante toda su existencia por un código genético propio de cada ser humano, único e irrepetible».

Así, asegura que «el aborto provocado supone por tanto, acabar, mediante un acto violento y cruel, con una vida humana indefensa e inocente». «El aborto es también un fracaso colectivo de la sociedad; el alarmante número de abortos provocados que se producen en España ponen de manifiesto la deshumanización y anestesia de nuestra sociedad, que ha llegado a considerar el aborto provocado como un derecho o un bien a defender, o lo ha relativizado como un mal menor. Una sociedad así es una sociedad enferma de insolidaridad con los más débiles».

Por todo ello, hace un llamamiento «a la conciencia de todos los que formamos esta sociedad nuestra y defender el bien precioso de la Vida; no podemos consentir que las generaciones actuales y futuras admitan como moralmente aceptable el asesinato de los seres humanos en el seno materno; sería una grandísima derrota de la humanidad, nadie y en ninguna circunstancia puede atribuirse el derecho de destruir la vida de un ser humano inocente».

«Reiteramos nuestra opción a favor de la Vida desde su concepción hasta su muerte natural y manifestamos nuestro rechazo contra toda actuación humana que provoque muerte. Expresamente pues rechazamos el aborto, la eutanasia, el suicidio asistido, la pena de muerte, la guerra, el terrorismo y todas las políticas insolidarias e injustas que provocan el hambre en el mundo y la destrucción de nuestro planeta», dice.

Y concluye mostrando su firme compromiso «para colaborar y potenciar todas las iniciativas de apoyo a mujeres embarazadas para permitirles terminar felizmente sus embarazos, y el desarrollo feliz de sus hijos una vez nacidos, así como todas las iniciativas de cuidados paliativos y asistenciales a pacientes terminales o incapacitados, que permitan aliviar el sufrimiento humano».