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Caritas Internacional lanza un plan urgente de ayuda a cien mil desplazados en situación de emergencia Sudán del Sur

 Sudan del SurLa red internacional de Cáritas ha lanzado un plan urgente de respuesta humanitaria para atender de manera inmediata a 100.000 personas desplazadas por el conflicto armado que sufre la República de Sudán del Sur desde hace más de dos meses. El programa tiene como objetivo garantizar servicios básicos como salud, higiene, alimentos, agua potable, mantas, colchonetas y mosquiteras.

De esta forma, Cáritas Internationalis apoyará el trabajo humanitario que están realizando las Cáritas locales de Sudán del Sur de cara a mejorar el acceso a servicios básicos de 20.000 familias vulnerables en las siete diócesis más afectadas por la violencia generalizada que se ha desatado en el país.

Según el último informe de la OCHA (la oficina de ayuda humanitaria de la ONU), el conflicto político –ahora también militar– entre el ejército gubernamental del presidente Salva Kiir y los militares sublevados que apoyan al depuesto vicepresidente Riek Machar, ha disparado las tensiones étnicas, que han provocado una situación de caos en el país y generado una grave crisis humana.

De los datos se desprende que la violencia ha dejado tras de sí una cifra de fallecidos todavía sin determinar y al menos 750.000 desplazados internos y la salida de 120.000 refugiados hacia los países vecinos. Desde el comienzo de los enfrentamientos, el pasado 15 de diciembre, la Iglesia y las Cáritas locales, junto a varias congregaciones religiosas presentes en el país han estado distribuyendo alimentos, agua, mantas y otros artículos de primera necesidad entre la población desplazada. Además, las parroquias han funcionado como centros de acogida para quienes huyen de la violencia. Pero, como ha alertado el director de Cáritas de Sudán del Sur, Gabril Yai, esta ayuda no es suficiente. «La situación es extremadamente grave y las necesidades ingentes. Se necesita ayuda humanitaria urgente», ha advertido.

Ante esta situación, Caritas Internationalis ha lanzando un llamamiento de emergencia (Emergency Appeal/EA) al conjunto de su red mundial por valor de 2,9 millones de euros para financiar este programa urgente de ayuda, al que Cáritas Española ha contribuido con 100.000 euros.

Aunque las conversaciones para lograr la paz entre las fuerzas gubernamentales y las milicias rebeldes siguen su curso en Addis Abeba (Etiopía), la realidad en Sudán del Sur muestra la incapacidad de los negociadores para lograr un alto el fuego efectivo, según advierte Cáritas.

Según añade, los combates, los asesinatos, las violaciones, las torturas, los saqueos y la destrucción de aldeas siguen siendo constantes en el país, lo que hace aumentar el número de personas que se ven obligadas a abandonar sus casas y huir a otras regiones más seguras sin agua, alimentos, abrigo o un techo bajo el que cobijarse.»Estas personas han dejado atrás sus pertenencias. Se han desplazado a zonas en las que no pueden cubrir sus necesidades básicas», denuncia Gabriel Yai.

La situación en Darfur

Por otra parte, Cáritas Española quiere evitar que el foco mediático que ahora se ha puesto sobre Sudán del Sur aparte el foco del «largo y brutal» conflicto de Darfur que «desangra desde hace años» el vecino país de la República del Sudán.

Diez años después de su inicio, los enfrentamientos entre las tribus de Darfur y las fuerzas rebeldes y las del Gobierno central siguen abiertos, por lo que casi dos millones de personas continúan desplazadas y 1,3 millones se encuentran en situación de grave inseguridad alimentaria.

Ante esta situación, Caritas Internationalis ha lanzado un llamamiento de emergencia (Emergency Appeal/EA) a toda la red internacional de Cáritas por valor de 7,4 millones de euros para ayudar a las víctimas de Darfur. Esta petición de ayuda se repite todos los años desde hace una década. Cáritas Española ya ha respondido con una aportación de 75.000 euros.

Los objetivos prioritarios del plan son garantizar una atención integral a los desplazados por el conflicto y ayudar a que los hogares que se encuentran en situación más vulnerable en las zonas central y sur de Darfur tengan una vida más digna y segura. Está previsto que el programa de este año beneficie a más de 586.000 personas.