La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El Papa hace un llamamiento para el cese de la violencia en Venezuela

papa-francisco-cardenal-mejia--644x362El Santo Padre sigue con particular preocupación lo que esta sucediendo estos días en Venezuela. Lo dijo ayer en la audiencia general de los miércoles y deseó «vivamente que cesen cuanto antes las violencias y las hostilidades y que todo el pueblo venezolano, a partir de los responsables políticos e institucionales, trabajen para favorecer la reconciliación a través del perdón recíproco y un diálogo sincero, respetuoso de la verdad y de la justicia, capaz de afrontar temas concretos por el bien común». Francisco aseguró «su constante oración, en particular por los que han perdido la vida en los enfrentamientos y por sus familias, invitó a todos los creyentes a elevar sus súplicas a Dios, por la materna intercesión de Nuestra Señora de Coromoto, para que el país encuentre rápidamente la paz y concordia».

Al entrar en la plaza esta mañana, Francisco bendijo y besó durante el recorrido con el jeep descubierto –como cada miércoles– a los niños, antes de dar comienzo a la catequesis. Pero ayer con una peculiaridad, muchos de ellos iban disfrazados por la proximidad de la fiesta de carnaval.

El Papa continuó las catequesis sobre los sacramentos y reflexionó sobre la unción de los enfermos.

El Papa recordó que la unción de los enfermos nos ayuda a ampliar la mirada frente a la enfermedad y a saber que no estamos solos, que el sacerdote y la comunidad cristiana sostienen al enfermo y al que sufre. Por eso es importante llamar siempre al sacerdote cuando hay un enfermo, no hace falta que esté grave, que esté muriéndose, llamadlo antes, de tal manera que el sacramento lo fortalezca, el Señor lo ayude a soportar la enfermedad, lo alive y lo reconforte. Es un consuelo muy grande la presencia de Cristo en la enfermedad que otorga la presencia de Cristo, que nos toma de la mano y nos recuerda que le pertenecemos a Él y nada nos puede separar de Él»

A continuación saludó «a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de las Diócesis de Mérida-Badajoz, Plasencia y Córdoba, así como a los Paracaidistas del Ejército de Tierra de Madrid, y los demás fieles provenientes de España, Nicaragua, México, Argentina y otros países latinoamericanos. Saludo de manera especial al cuerpo de bomberos que ha venido aquí. Gracias. Invito a todos a valorar la paz y el ánimo que Cristo nos comunica en el sacramento de la Unción de los enfermos para sobrellevar cristianamente los sufrimientos. Muchas gracias».

Al finalizar los saludos y el resumen de la catequesis en las diversas lenguas, el Santo Padre dirigió unas palabras a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados.