La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Gil Tamayo muestra la “solidaridad y el dolor” de la Iglesia con las víctimas de la inmigración

El secretario general de la Conferencia Episcopal española, José María Gil Tamayo, habló ayer del drama de la inmigración al comienzo de la rueda de prensa para dar a conocer los datos de la última campaña sobre la renta, correspondiente al ejercicio 2012. En sus palabras expresó “nuestra solidaridad con las víctimas y nuestro dolor” –el de la Iglesia en España- y mostró su apoyo a “todas las declaraciones provenientes de las Diócesis de Cádiz y Ceuta manifestando a la opinión pública este drama, que no podemos olvidar, cayendo en lo que el papa Francisco habló en Lampedusa, poniendo esperanza y salida a esa situación dura que arranca en sus países de origen”. gil-tamayo

Así, el portavoz de los obispos, hijo de inmigrante, señaló que la desesperación de las personas que viven en la miseria más absoluta o en lugares donde hay guerras, hace que se nos evoque en la conciencia una “sensibilidad especial” porque, como dijo, para la Iglesia, “la opción es para los pobres”. Y es que “dramas como éste no pueden ser enfrentamiento sino una conjunción de humanidad para solucionar este problema”, en referencia a los partidos políticos que tienen que unirse para poner fin a este drama.

Para Gil Tamayo, se trata de “un flujo que está buscando mejores condiciones de vida” y propuso que la respuesta no fuera “una política de contención” puesto que las medidas de control “no están dando resultados”. En este sentido, subrayó que “el hambre no conoce fronteras” y que da la impresión que “las medidas cada vez más duras y complejas” que proceden de la Unión Europea no evitan el sufrimiento de los inmigrantes. A su juicio, el bien común es el que ha de llevarnos “a los países de origen” y desde ahí, “impedir estas dramáticas consecuencias”.

Porque, prosiguió, aunque “hay un derecho a la vigilancia en las fronteras”, también hay que buscar formas en las que se dé un “respeto absoluto  a la integridad física de las personas”. “Es un deber absoluto”, agregó. Y lamentó también que las mafias aprovechen “para seguir pisoteando los derechos de los inmigrantes”, al tiempo que propuso pasar de “una Europa de la economía a una Europa de valores”.

Por otro lado, explicó las críticas que ha recibido 13 TV, de la que la CEE es socio mayoritario, por el tratamiento que se ha dado al tema de la inmigración. Ante ello, puso de manifiesto que se ha creado una comisión de contenidos, que preside Isidro Catela. “Hay que mirar la realidad completa”, reconoció porque aunque los contertulios se manifiesten con libertad, han de hacerlo también con “respeto” y el moderador es quien “debe dejar clara la línea editorial”, apostilló.

En cuanto a los datos sobre el dinero que recibe la Iglesia de los contribuyentes a través de las declaraciones de la renta, Gil Tamayo recordó que las personas que marcan la x ayudan a la construcción social y a los fines de la Iglesia, “que son fundamentalmente espirituales y evangelizadores”.  Y declaró que la Iglesia ejerce su labor también en los 741 centros de la Iglesia con asistencia a inmigrantes.

Finalmente, agradeció a los 9 millones de personas que marcaron a favor de la Iglesia en sus declaraciones. “Gracias en nombre de tantos que necesitan tanto”, dijo. Y es que “estamos satisfechos” porque ha subido porcentaje de asignación hasta un 34,87 %, pese a disminuir el número total de declaraciones presentadas, como consecuencia de la crisis.