La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El Papa recuerda que sólo la Palabra de Dios nos salva de la tentación

papa-francisco-cardenal-mejia--644x362Resistir a la seducción de las tentaciones es posible solo “cuando se escucha la Palabra de Jesús”. Así lo afirmó el Santo Padre en la homilía de la Misa celebrada ayer en la Casa Santa Marta.

Francisco afirmó que a pesar de las debilidades Cristo nos da siempre “confianza” y nos abre un horizonte más amplio que nuestros límites.

La tentación se manifiesta como una atractiva inofensiva y termina por transformarse en una jaula, de la cuál a menudo más que intentar escapar se intenta minimizar la esclavitud, sordos a la Palabra de Dios. En la homilía, el Pontífice reafirmó una verdad y una secuencia descrita por Santiago en un pasaje de su Carta, propuesta hoy en la liturgia.

Así, Francisco explicó: “La tentación, ¿de dónde viene? ¿Cómo actúa dentro de nosotros? El apóstol nos dice que no viene de Dios, sino de nuestras pasiones, de nuestras debilidades interiores, de las heridas que ha dejado en nosotros el pecado original: de allí vienen las tentaciones, de estas pasiones.

El Papa recordó que Jesús, quizá sonriendo ante aquella discusión, les invita a tener cuidado con “la levadura de los fariseos, de Herodes”. Pero los apóstoles durante un rato insisten, sin escucharlo, “tan cerrados en el problema de quién tenía la culpa de no haber llevado el pan, que no tenían espacio, no tenían tiempo, no tenían luz para la Palabra de Dios”, señaló.

Para concluir, el Pontífice invitó a pedir al Señor “que siempre, como ha hecho con los discípulos, con su paciencia, cuando estemos en tentación nos diga: ‘Párate, estate tranquilo. Recuerda qué he hecho contigo en ese momento, en ese tiempo: recuérdalo. Alza los ojos, mira al horizonte, no cerrar, no cerrarte, ve adelante’. Y esta Palabra nos salvará de caer en el pecado en el momento de la tentación”.